miércoles, 8 de julio de 2015

Siete de julio

Óleo Susanna Morell
Cual le sucedía a un personaje de Vladimir Nabokov, inquieto ante las coincidencias que parecieran significar, a mí también me pasa. Coincidencias simbólicas, así denomina el escritor al rescatado fenómeno subjetivo que pone en boca de su criatura a razón de encontrarse esta en el escaparate de una tienda de regalos con un objeto que costaba la misma cifra en francos que su edad en años, u otro posible obsequio decorado en su esfera por los escudos, redundantes en la misma cantidad, de los tantos cantones suizos. A mi también me sucede, aunque las siento como amigas, a las matemáticas, hiperbólicas, quiméricas, en danza frente a mi perplejidad, etéreas coincidencias; incluso en la medida de lo posible trato de favorecerlas, que me usen, que me dejen formar parte de ellas; el porqué no sé, quizá por ser figuras íntimas, inefables, evanescentes, de gran belleza.

Por eso ayer, siete de julio, en que se cumplían cinco años desde el día de mi llegada a Cambridge y del principio de esta aventura, lo pasé a la espera y me resistía a creer que nada casual me hubiera llegado a suceder en los aledaños o sobre el pico de tan significativa fecha, y claro, pensaba, las pompas van hacia donde el viento las lleve, el azar decida o ellas mismas quieran, con escaso remoto control por parte del que sopla por la cañita. A lo sumo uno intenta potencia, dirección, y cantidad de ellas según jabón, para quedar mirando, el chasco de ni una sola, la esmirriada pequeñita o la grandota a medias que no osa desprenderse, o bien la ristra de hermosas, ellas, que bien dependerá también de la habilidad y experiencia. Así que habría que insistir, como en la infancia, con obsesión hasta que salga, a no ser que me haya cansado ya del juego, que para íntima repetición existen otros, igual de lúbricos y practicables desde temprana edad, menos complicados si se los quiere, con ganancia inmediata y favorecedores para la humanidad de principio hasta el fin de los tiempos. La otra posibilidad es que exista un fallo endémico en mi sistema, lo cual a veces me temo.

La joya de coincidencia me vino regalada esta mañana al enterarme en el diario de que fue la firma francesa de cosmética Lâncome quién consiguió reunirlas ayer en París, a Julia Roberts y Penélope Cruz, en una gran fiesta, con motivo de la celebración del 80 aniversario de la compañía fundada por Armand Petitjean en 1935 . Igual Salma estaría por los alrededores, en su casa posiblemente, pues ella presta imagen a otras compañías elaboradoras de productos de alta gama para mejora del aspecto. Imagino que pudieran encontrarse antes del evento, u hoy, dos de ellas siquiera, fuera de los focos, en el tiempo del petit déjeuner*, o a media mañana frente a un jus de fruit frais* o una boisson chaude*, en charla de mamás, en reencuentro de compañeras de cartel. 

*Petit déjeuner: desayuno 
*Jus de fruit frais: zumo de fruta natural
*Boisson chaude: bebida caliente, té café o chocolate

domingo, 28 de junio de 2015

La carne de la discordia en la víspera de San Juan

Bacterias
Desde hace algún tiempo cuando voy a visitar a mi madre suelo regresar en el coche con una pieza de carne especialmente sabrosa y tierna que ella compra en su carnicería de confianza, un comercio donde además de tener fama por criar y sacrificar ellos mismos las reses que venden, le reservan a ella, como buena entendedora y clienta, los cortes más aparentes y bien reposados. En casa solo comemos esa carne roja, a lo sumo alguna otra cantidad al año en forma de hamburguesa o milanesa preparada por mí,  y nos reservamos para los asados argentinos, si es que vamos de invitados o en algún quinquenio organizamos nosotros. Entonces, cuando llego con el pedazo de ternera, lo meto rápido en el congelador, a la espera de la ocasión, en que lo macero y aso al horno.

Se suponía que para la verbena de San Juan íbamos a ser bastantes, así que trasladé el recipiente con el contenido a la nevera. Esa noche del día más largo del año, festividad cristiana tomada de la pagana anterior coincidente con el solsticio de verano, se celebra por estos lares con reuniones de amigos, fiesta popular al aire libre  y masiva tirada de petardos; las fogatas que antaño eran el centro están en el presente descartadas, por seguridad y en prevención de incendios.

-Mami, me dije Lucas, podemos hacer una hoguera en el jardín...
-¿Una hoguera?, ¿con el bosque al lado?... ¿cómo se te ocurre?... sabes que está prohibido....
-Cómo que prohibido...
-Claro... la llegas a encender y a los cinco minutos tienes a la policía en la puerta...
-Antes las había... yo las recuerdo...
-Será que te estás haciendo ancianito hijo.... pues hace bastante que desaparecieron ... yo lo recuerdo de mi infancia.... ¿dónde viste tú una hoguera?... ¿estuvimos en alguna verbena... con fuego?
-Mmm...
-¡Ahhh¡, ¡yaaa!...pero seguro que ahora...
-...en la masía del autódromo... ¿verdad que era?.
-...salta una chispa y se arma un lío monumental...
-Mami...¿no te acordabas?...
-...porque las chispas pueden llegar muy lejos......sí... lo recuerdo.... sobre la pista de cemento.... allí sí que daba para hacerla... aunque lo que más recuerdo es el baile... había un discjockey buenísimo....
-Hacemos una barbacoa en mi terraza... o en el jardín de casa.... montamos la parrilla en medio de la tierra...  un hoyo... conseguimos unos troncos...
-...Lucas...
-...los colocamos alrededor...
-...tengo una pieza de carne que es para hacer al horno... lleva en la nevera descongelando...  si no se hace se va a estropear... es para horno...
-¡¿Significa eso que vamos a estar allí sentados, inmóviles, con mantel y toda la formalidad de la mesa de siempre...  en una verbena?!...
-Hijo....  ¡en la mesa de la terraza!.... ¡no en un calabozo!....a tu padre no le va a hacer ni pizca de gracia la idea de las brasas, está en medio de una novela... lo sabes... no está para líos en estos precisos momentos... y luego en el jardín queda el pegote ... lo tengo sabido.... tendríais que dejarlo sin rastro... una indeleble mancha negra... ¡cuesta eliminar!.... y tener la manguera a punto....podría cortar la carne en filetes gordos... igual quedaría buena...

¡Lo que faltaba!, profirió mi marido, ¡petardos!, ¿cómo que piensan venir a tirar petardos en la explanada aquí al lado?, Tai se va a volver loco, y yo también, ¡me voy a ir!, ¡me voy a ir!, ¡esto es una invasión!, ¡no lo aguantooo!.

Edificio en llamas en nuestro jardín - Año 2001
Al final estuvimos solos en la tranquilidad, en esa noche tan de común bulliciosa, mi marido y yo, escuchando en silencio al fresco el canto de las primeras chicharras. Simón regresado a vivir al hogar se ocupó en servicio de catering hasta la madrugada. Lucas con su novia y la novia y el hijo de su hermano Daniel se fueron a la playa a encender el arsenal de pirotecnia y a tomar algo por ahí; dice Lucas que le salió la celebración como esperaba. Simón trajo cantidad de muslos y alitas en salsa, en bandejas que estaban apropiadas de la cocina al levantar, y me ocupé en deshuesar, mezclar con arroz recién cocido y refrescado, envasar, refrigerar, congelar y a la postre echar a la basura todos los toppers que acababan de llenar parte de la nevera y hasta el tope los tres vacíos cajones del congelador por desprender todo el conjunto un sospechoso olor que ni el frío bajo cero atemperaba. Adiós Tai con su comida; ¿cómo fue posible un deterioro tan de un momento para el siguiente?. ¡Bacterias, bacterias!, bacterias putrefactoras que actúan a velocidad insospechada sobre la proteína a temperatura ambiente (20-25º).

Simón vino en su coche desde Madrid con su sobrino Leo, hijo del hijo mayor de mi marido, traído para pasar las vacaciones estivales, a la espera de la llegada de su padre; en principio para quedarse una semana con su tío Lucas. Por saberse sobre quién recaerá el cuidado luego, dos meses, algo que mi marido no está dispuesto en casa, y yo lo mismo, salvo por días sueltos, pues encima de atenderlo me trae discusión con él, mi cónyuge, quien cree que soy demasiado condescendiente, y por más que me gusten los niños, tampoco es precisamente mi ilusión ejercer de abuela en estos instantes, que bastante tengo con el perro casi humano que me cayó en suerte, mientras trato de empujar con los hoteles y llevar adelante este desvarío hasta el punto en que deje de serlo.

Quemador- Foto S.Morell
Tengo idea de haber leído hace mucho sobre lo mal que ejercía Pablo Picasso de padre, aportando como ilustración el articulista el dato de que tan siquiera en los alrededores de la Navidad se acordaba el pintor de árbol o guirnalda para ambientar en presencia de los pequeños y era a último segundo y ante perentóreo requerimiento que corría el hombre con ellos hacia la compra del abeto; y yo pensé que no estaba tan mal para un genio, si finalmente aparcaba el fluir de su pincel y mente creadora para irse con los hijos en busca de lo que adornaba cualquier hogar en esas fechas. Por similitud que creo es probable que retuviera la anécdota anterior.

Mi marido es un grande de la escritura, un monstruo en cierta medida, en el buen sentido, que tiene que aprovechar sus días para la pluma, y bastante hace al cumplir con las tareas domésticas que lleva autoadjudicadas. Aseguro que no es como el escritor Vladimir Navokof, quién según la leyenda era tan torpe con la manualidad -en eso sí quizá haya una cierta semejanza- y estaba tan bien atendido que hasta para abrir un paraguas era su mujer Véra que lo hacía por él. En cuanto a los hijos mi marido se ha ocupado desde siempre de estar con ellos, a la hora intempestiva que fuere; disfruta de verlos, hablar por teléfono y quedar para charlar con cada cual de los tres. Si lo agobian, desde luego que se enteran y los manda a desaparecer, sin trauma alguno que les cause. En cuanto a los adornos navideños, ambos llevamos años fallando al respecto.

Mis hijos se responsabilizan cual padres de Leo, ahora de diez años; lo han vivido en los fines de semana desde pequeño en Madrid, y lo han atendido por completo si su padre no estaba. Lucas le compró ahora, antes de su llegada, una nutrida cantidad de bengalas y petardos para tirarlos en la noche de marras. Con el aire libre querría seguramente nuestro hijo hacerle vivir al sobrino la gran velada que ellos esperaban y vivían con intensidad de pequeños.

Sucede que a falta de espacio, mi marido tiene instalado su lugar de trabajo en pleno salón comedor. Sucede que está en mitad de una escritura con la concentración que eso requiere y la tranquilidad que precisaría. Entonces empiezan a circular; un hijo, el otro, el otro; una novia, la otra, la otra; el perro, el nieto, la mujer; la colada, el aspirador, los platos, la comida; el habla bulliciosa de esta familia tropical que nos ha crecido, los asuntos que a los demás interesan, y se le hace difícil.

Bacterias
En el propio día de San Juan nos reunimos para el almuerzo. Temperatura agradable, ánimos relajados, la carne perfecta, el vino, la ensalada, bajo el toldo en la terraza en un día luminoso donde los pájaros trinaban y el sonido lejano de chapoteos en el agua nos daban cuenta  de la llegada de la estación estival. Ojalá siga así de idílico todo el verano.

viernes, 26 de junio de 2015

Julia y la mamá grande

Podría ser Julia la que interpretara el personaje principal de estas páginas, o ser ella la productora, si le cuadrara mejor y buscar a otra actriz para el papel. En su caso se da a la inversa el impedimento con que suele toparse una latina en el cine de los grandes estudios americanos, y es que Julia no es hispana. Igual se podría adaptar la historia a una gringa anglosajona de ascendencia medio alemana con marido escritor de culto argentino atascada en su pequeño rancho en los páramos del desierto mejicano yéndose al otro lado del atlántico en busca de lo indefinido. Encontrarían seguro una solución, para ello existen los creativos de la pluma en Hollywood, o mi marido, o yo misma, o se podría montar una de esas tormentas de cerebros entre todos, con rayos, truenos y chispas que saltan, a ver si surge algo. Eso sí, necesariamente debería recalar Susanna, o como quisieran llamar a la protagonista de esta historia, en el Cambridge de Inglaterra.

Me imagino lo que le encantaría a Berta Canals recibir en su casa de campo a Julia Roberts, Salma Hayek, o Penélope Cruz. La llamaría y le diría, qué te parece Berta si te vengo a visitar con Julia Roberts, Salma Hayek, o Penélope Cruz, o dos de ellas a la vez. Berta se pondría buena de un salto, estoy segura, y comenzaría a dar órdenes a su ejercito para recibirlas según acostumbra, a lo grandioso, oficiando la ceremonia desde su trono, cual emperadora anfitriona.

"Yo soy soocialista y re-vo-lu-cio-naria, de toda la vida  y para el resto de mis días", nos dijo con ojos entrecerrados y golpeando con el puño sobre la mesa de comedor, la segunda vez que fuimos a su casa, después del almuerzo al que nos invitó, a mi marido y a mi. Seguro que a Julia, Salma, o Penélope, con exacta deferencia las trataría, pues nos dijo Berta  "para mí, entre los de nuestro ambiente creativo no existen las clases sociales", luego de que en ocasión de conocernos en persona se pusiera al borde de las lágrimas y a pedir a sus sirvientas de uniforme que le fueran a por cigarrillos, que de tiempo no fumaba, y encendió con temblor de cuerpo entero junto a los nuestros el suyo, que igual teníamos dejado por largo el tabaco, para calmar el ansia que le había provocado saber de mis tribulaciones en Gran Bretaña, "¡en la vida había escuchado algo así!,¡de una hija de tal padre!, ¡el único latifundio de Catalunya!", y para celebrar lo bueno de que ella nos iba a echar una mano tomando personalmente a su cargo la representación de la obra de mi marido, un auténtico regalo de navidad, nos dijo, que le había supuesto, pues fue sobre esas fechas cuando abrió la carta que le mandé, ofreciéndole a un autor al cual los escritores y críticos por ella más admirados y respetados calificaban de personalísimo y extraordinario. "¿Cómo será que no te conocía?... ¿cómo será que nunca nos cruzamos, chico?... le iba diciendo Berta a mi marido, ...¡mira que debe de haber habido ocasiones!..."

Ahora llevábamos mucho sin saber de ella. Cuando en rapto de emoción tomó a mi marido bajo su ala, Berta se ocupaba en persona únicamente de sus seis premios Nobel de Literatura y de algunos otros augustos escritores representados por ella desde antes de retirarse al pueblo de sus ancestros, para volver al cabo a la ciudad a retomar las riendas de su agencia literaria y marcar las directrices desde su espaciosa vivienda-despacho en la planta alta de las varias que ocupa su empresa en un noble edificio sito en la arteria Diagonal de Barcelona.

Por ende, el caso de mi marido era único y aparte. Berta hizo que su secretaria instalara su obra publicada y la inédita en un estante cercano a su cabecera en el despacho; para tenerlo presente, supongo, y gestionarlo. Así que, si ella se pone pachucha, y se retira en parte de sus ocupaciones, los manuscritos de él quedarán huérfanos los primeros, sin otro agente de su factoría que sepa siquiera de su existencia, imagino, a la espera sobre el anaquel a que la mamá representante sane y los vuelva a mover adelante. Aunque es una inmensidad de cerebro y pasión vital, hay que tener presente que Berta cuenta cerca de los ochenta y cinco años y le aquejan algunos males, entre ellos su volumen y tener que andar en silla de ruedas.

Lo suponíamos por la falta de contacto, mas de rebote, por una sonada noticia sobre celebridades en la prensa, nos hemos venimos a enterar de que ella no debe de andar muy fina. La bomba era que el escritor peruano-español, de setenta y nueve años, radicado en Madrid, homenajeado Premio Nobel en el 2010, Mario Vargas Llosa, desde 1966 representado por Berta Canals, su mejor cliente junto al colombiano Gabriel García Márquez, se había separado de su esposa Patricia. A la par de celebrar los cincuenta años de matrimonio con hijos, nietos, pompa y champán Dom Pérignon en su piso en central Manhattan el escritor estaba entrando en conocimientos en Madrid con una dama de la sociedad y reina absoluta del papel couché español, muy mona y glamourosa ella a sus sesenta y cuatro años, ex mujer del cantante Julio Iglesias, madre del cantante Enrique Iglesias, ex mujer del viticultor Marqués de Griñón y reciente viuda de un ex ministro socialista. En relación más adentrada la pareja, pues el conocerse venía de casi treinta años atrás, cuando en 1986 ella lo entrevistó en Misuri, Estados Unidos, para la revista ¡Hola!*, estando por la época ella habitando con el ministro Boyer, con el cual contrajo nupcias en 1988, y se dio de hacerse los dos matrimonios amigos, de salir a cenar o a comer, en Madrid o Marbella, que era sobre todo la amistad entre los dos hombres la que primaba, según cuenta Isabel, que así se llama la mujer, en el susodicho medio de su plena confianza y negocios, ahora que el fresco sentimiento entre ambos parece estar virando hacia algo más profundo. La primicia en ese semanario del corazón, tomó por sorpresa e indignó sobremanera a la familia de él. Vargas Llosa, corrido por los periodistas, alcanzó a declarar: "Solo confirmo que soy un hombre separado".

¿Quién le llevará a partir de ahora los asuntos a Vargas Llosa?, se pregunta la prensa de todo tipo, siendo como era su esposa Patricia la capitana que con cuerpo de secretarias le organizaba la vida, los viajes, las finanzas y todo lo que no tuviera estrictamente que ver con el hecho de escribir. En el discurso de investidura del Premio Nobel, Vargas Llosa la reconoció por su eficacia:
"Perú es Patricia, la prima de naricita respingada y carácter indomable con la que tuve la fortuna de casarme hace 45 años...... sin ella mi vida se hubiera disuelto hace tiempo en un torbellino caótico y no hubieran nacido Álvaro, Gonzalo, Morgana, ni los seis nietos que nos prolongan y alegran la existencia. Ella hace todo y todo lo hace bien...... es tan generosa que, hasta cuando cree que me riñe, me hace el mejor de los elogios: "Mario, para lo único que tú sirves es para escribir" ".
Al llegar a la parte más íntima y emocional de su discurso, su voz quebró y ojos anegaron, en una emoción que transmitió a la sala entera en Estocolmo. Berta Canals, sentada en primera fila, temblorosa como el flan que diría, en lágrimas que le corrían, tocada igual que los demás implicados por las palabras del nuevo ganador de su cuadra, "es la mejor manera de terminar mi vida de agente", pronunció. Dos días después, en plena semana de celebración en Suecia tuvo que correr a Barcelona por fallecimiento de su marido.

¿Quién le llevará los asuntos a Vargas Llosa, se pregunta la prensa, ahora que su agente literaria lleva tiempo en horas bajas, delegando en personal de su plantilla la firma de contratos y demás acciones en favor de su representado?. He ahí la pregunta y datos que atañen a mi familia. Si Berta Canals está fuera de disposición para atender al Nobel, se puede imaginar en qué especie de limbo quedarán los posibles contratos para el autor que es mi marido.

Ojalá lo de Berta sea transitorio, un simple lapso de estrés mental, un decaimiento que el poder de sus gemas le cure, o sus doctores especialistas, o su quiropráctico masajista oriental, ojalá su astróloga le prediga salud y energía para largo, y acierte.

"Come, reza, ama", película basada en las
memorias de la autora norteamericana
Elizabeth Gilbert
Entonces, si Julia hubiera llegado a leer mi mensaje, si superada cualquier inicial sospecha, por misterioso llamado, hubiese llevado hasta mi blog, si dominara el español tanto como para leer en ese idioma sin resultarle harto dificultoso, o tuviera la tan fuerte intuición como para mandar a traducir, o aplicar ella misma el traductor incorporado a fin de enterarse antes, si llegara a desentrañar a través de las páginas la historia... que no salta de primeras a la vista... ¡demasiados condicionales!, diría con razón mi marido... ahora que se encuentra ella en Cabo San Juan, México, de vacaciones con su familia, es decir, no en mitad de un rodaje con los sentidos de pleno en otra representación, es decir, con algo más de tiempo al ritmo de las olas o bajo los toldos para dedicarse a los comentarios de sus admiradores en línea... en fin... admito que lo tengo un tanto crudo.

Debe saber Julia que no se encuentra frente a una fan obsesiva; ni tan siquiera frente a una seguidora suya habitual, aunque sí haya visto muchas de sus películas y la admire como intérprete. Por cierto, si con la sustancia del libro de memorias de la escritora Elizabeth Gilbert salió una película, de lo mio podría salir un peliculón.

De interesarle a Julia, Salma o Penélope, podría ponerse en contacto conmigo a través de la dirección electrónica del blog y arreglar para conocernos. Que sepa Salma o Penélope que a ellas las baraje desde hace mucho. A Salma, más, porque se acerca al término en cuestión de edad. Pénelope por ser española. Julia porque apareció sin pensar. A las tres por ser grandes intérpretes que puedo imaginar metidas en mi piel. Podría ir yo para allí, o ellas para acá, a mi lo mismo me daría;  para hacerse siquiera una directa idea. 

Mario Vargas Llosa alquiló en un pasado no tan distante un pequeño autobús para irse de excursión. Cargó a su plena familia y allá que se fue, hasta la casa de Berta Canals en plena campiña leridana*, pues quería que sus nietos y todos los que no habían conocido a la señora catalana de la que tanto habían escuchado hablar en la casa tuvieran ocasión de hacerlo, a esa dueña que a los más chicos se les representaba como una especie de hada madrina flotando sobre su entera familia. Ir a su masía, dado que pocas veces en la vida acontece tener la posibilidad de presenciar a un fenómeno tal de la naturaleza. Quizá fuera un nueve de agosto, quizás para su ochenta cumpleaños que se acercaran a felicitarla.

*¡Hola!: Emblemático semanario de la llamada en España "prensa rosa" o "prensa del corazón"; revista fundada en Barcelona en tiempo de la posguerra civil, 1944, por el malagueño de la histórica ciudad de Ronda Antonio Sanchez Gómez y su palentina esposa Mercedes Junco. Su hijo Eduardo Sánchez Junco expandió el negocio fuera de las fronteras, en la actualidad cuenta con edición propia en 24 países, se exporta a otros setenta y cuenta con dieciocho millones de lectores semanales.
* Leridana: Perteneciente a la provincia catalana de Lérida o Lleida (en catalán).

sábado, 20 de junio de 2015

Late-night talk show

Película estrenada en 1990
dirigida por Garry Marshal
Estando sola frente a mi profesor virtual en una clase de spinning en el gimnasio hoy he tenido una revelación; he visto tan claro como anunciado por lengua de fuego que la actriz perfecta para representarme en el cine sería Julia Roberts. Así, sin pretenderlo; juro que llevaba tiempo con la cuestión fuera de mi mente, creída de que mis circunvalaciones se encontraba en sus ratos de aparente atonía dedicadas al reajuste existencial, y de sopetón me vuelve a asaltar el delirio de siempre.

Habrá influido que hace unos días, por escuchar algo de inglés, me fui a visitar las últimas emisiones del espectáculo conducido por David Letterman, fija mi mirada como habitual ante las actrices en centelleante interacción con dicho presentador, que para pena de muchos dejó este veinte de mayo su programa para la CBS, sito plató de realización en Nueva York. Yo también afectada, ¡recién descubierto y se va el hombre!, que dos años no son nada frente a los treinta y tres que estuvo él al frente de su late-night talk show, un modelo muy norteamericano de programa casi diario, a la noche tarde, con entrevistas, monólogos, orquesta propia y actuaciones musicales en vivo, regado por ironía y util humor; ¿y quién iba a ser la especial invitada en la última estelar aparición de actriz?, pues fácil de adivinar.

Teatro Ed Sullivan - New York
Seguido me fui a la red para acabar viendo la película que justo este veintitrés de marzo cumplió veinticinco años desde su fecha de estreno, Pretty Woman, protagonizada por Richard Gere y Julia  Roberts, precisamente también.

El film, pensado en un principio como de drogas, prostitución y muestra de ambientes contrapuestos con final de cine oscuro, -la protagonista meretriz arrojada del auto al asfalto por su pretendido de la altas finanzas-, acabó siendo, a razón de cambio de director y para éxito imperecedero, una desprejuiciada y, como en película de Tarantino, explícitamente tomada en clave de fantasía,  moderna versión del cuento de la Cenicienta.

Tal ha sido la intensidad de la señal, en referencia a la actriz para el papel protagónico, que me he dedicado a la noche tarde como el late show, a tratar de localizar a su representante. Al final he ido directamente a ella, sin intermediarios, y le he dejado el siguiente mensaje:
"Querida Julia, si estás a la búsqueda de un potente carácter de mujer, a producir y a representar, entonces tendrás que mirar y aplicar traductor a lo siguiente: unaaventuraencambridge.blogspot.com.es, ten paciencia a través de las páginas, te aseguro que contiene una gran e inspiradora historia".  
Películas-cómic de Quentin Tarantino
Es asombroso como un acto tan descerebrado como este, según como se mire, puede ayudar a una persona inteligente como yo, según como se mire, a encontrarse, por lo que dure y hasta la próxima, con el impulso retomado y la esperanza renacida en el cumplimiento de su XXX misión cósmica.


martes, 2 de junio de 2015

Croquetas para perro de Mercadona

Carta al apartado de Sugerencias de 
supermercados Mercadona

Hola buenos días,

Como compradora asidua, incondicional y fan de Mercadona les hago unas sugerencias.

Carlos Gorriarena - El viento mueve las cortinas
Encuentro demasiado grandes las bolsas de veinte kilos de comida seca para perros, si las hiciesen de diez kilos serían mucho más manejables y puedo asegurarles que doblarían sus ventas, pues yo, aun siendo más bien alta y deportista, me veo en apuros a la hora de cargar la de veinte en el carrito, luego en el coche y luego en casa; añadido al imposible espacio que ocupa en una cocina o despensa media. 

Por otro lado a mi perro lo alimento de modo mixto, con arroz, pollo y zanahoria, cocinado casero, mezclado con sus Compy croquetas, pues he leído de estas en Internet unos calificativos, que si “mataperros” o “ataca hígados perrunos” y claro, pongo en duda estas apreciaciones, pues me parece que si su empresa dedica tanta inteligencia como le noto en seleccionar los productos para dar en lo preciso que la gente requiere, ofrecer calidad, ayudar a elevar la salud del español medio, con mínimas grasas saturadas e ingredientes saludables en los preparados, y demás detalles, pues me parecería raro que con las mascotas aplicaran otra política. Pero en fin, por precaución ya digo, se las doy en menor dosis.

Entonces, segunda sugerencia, deberían hacer frente a la calumnia de sus bolas secas, si es que de verdad pueden llamarse alimento, bien demostrando mediante constatación analítica que son en todo caso equiparables a las de gama baja de las extra costosas marcas reconocidas; o bien elevando de modo manifiesto la calidad de sus Compy croquetas, o bien incorporando un nuevo producto a elegir, con nutrientes más beneficiosos, a precio que les saliera rentable; siempre mucho menos sería que los de las famosas comidas que tienen que pagar por publicidad, y así poder alimentar a nuestros animales sin imaginar que les podríamos estar dando aserrín prensado con grasa de dudosa procedencia.

Muchas gracias por su atención,
Susanna Morell


Por otro lado tengo otro asunto, en este caso de empresa, por el que me pongo en contacto con ustedes.

Me presento,

Soy Susanna, de Xxxxxxxxxxx, productora de vídeo y fotografía.

Me gustaría, si fueran tan amables que le pasaran este email a los responsables de su departamento de marketing.

Aquí dejo algunos links para ellos. Si entran podrán hacerse una idea de nuestros trabajos y conocer al equipo de Xxxxxxxxxxx que hace posible el excelente y competitivo resultado.

www.xxxxxxxxxxx.es 
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Si desearan mayor información, no duden en contactar conmigo y se la podría facilitar.

Reciban mis cordiales saludos,
Susanna Morell

Me llamaron enseguida desde el departamento de reclamaciones, una mujer con voz suave, amaestrada para atemperar los ánimos y quedar bien con el cliente, joven me pareció por su tono, recitándome las bondades de su comida para mascotas. Le pregunté acerca de mi sugerencia sobre el tamaño de las bolsas y respondió que de eso se ocupaba el departamento correspondiente. Le pregunté sobre el departamento de marketing y dijo que también se le habría reenviado a ellos mi mensaje. Le pregunté si se podía poner el Sr. Roig* al teléfono y dijo que sintiéndolo mucho se encontraba por la otra línea ocupado hablando con Amancio Ortega*.

* Juan Roig: Empresario valenciano fundador y dueño de la cadena líder de supermercados españoles Mercadona.
* Amancio Ortega: Empresario leonés, co-fundador, ex presidente y máximo accionista del grupo textil industrial Inditex

viernes, 15 de mayo de 2015

La liberación del japonés

Dibujo Susanna Morell
A veces la vida, aun sin desgracias, te propina situaciones difíciles de creer que te estén ocurriendo a ti.

Como cuando ingresaron de inmediato en el hospital a nuestro hijo menor, con aspecto de desnutrido, siendo bebé de dos meses, a la que el doctor lo miró en normal visita de consulta, y en lugar de encontrarle una enfermedad que noté sospechaban pudiera tener, llegaron a la conclusión de que simplemente le faltaba el alimento. A mí, me pasó, una madre consciente y a la vera sin falta de su recién nacido, venga a darle pecho y biberón, y el pediatra, el más reputado del pueblo, pensando que eran gases lo que tenía inquieto al crío que no engordaba. Fue dejar por completo el pezón que  mi hijo se agarró a la tetina y de ahí a empezar a cobrar volumen y hermosura. Resuelto el asunto y de vuelta al hogar, a nuestro otro hijo le mordió el perro de casa en el jardín, por segunda vez. En la primera, con diez puntos de sutura en urgencias basto; ahora precisaba de ser hospitalizado. En un tris me encontré en la habitación de la clínica con mi hijo bebé en brazos y Lucas atado por el suyo al gotero, cubierta su frente de gasa esterilizada, entonces me pregunté que pasaría con la cuidada alimentación al pequeño Simón a quién un mes antes le dieron de alta en el mismo establecimiento. Mi marido había ido a aparcar el coche y a mi me entró un agobio y una falta de reacción para no darle una torta a la idiota enfermera que me dijo que no era asunto suyo resolver lo de la leche para el hermano. Mi marido removió el avispero y al poco llegó el doctor que había atendido a Simón, y como un favor que todavía le agradezco, lo volvió a admitir como paciente ingresado en el mismo cuarto del otro familiar, con la orden de que lo volvieran a nutrir.

O cuando nació Simón en el coche.

Ayer me encontré con otra de esas increíbles situaciones, sin trauma físico de por medio, de sainete en este caso, cómica si no es para llorar. Voy a poner en antecedente para que se entienda el desarrollo final.

Mi madre me anunció, en tono muy positivo, que "si los tratas bien, los hijos acaban volviendo"; me lo dice ahora, cuando le cuento de los nuestros. El primero fue Daniel, el hijo mayor de mi marido, que se compró el velero para dar la vuelta al mundo, pero su primera etapa ha sido pasar un año en el puerto de nuestro pueblo. Conté. El segundo Lucas, que mudado de repente de Madrid a Barcelona por cuestión de trabajo, se ha pasado un mes en casa con su novia, seguido de alquilar un chollo de vivienda espaciosa en urbanización vecina, a través de un amigo, impracticable de alquilar a desconocidos, sin lavadora. El tercero Simón, que me llamó el otro día para darme la igual sorpresiva noticia de su regreso.

- ¿Tu crees mami, que puedo hacer como Lucas?, ¿quedarme un mes?.
- Por supuesto cariño y toda la vida también; es tu casa y tu habitación.

De lo que yo estaba contenta es de tenerlo otra vez a Simón reconocible, hablador, pues llevaba una temporada sin decir ni mu al teléfono, respondiéndome a monosílabos, mami es que estoy ocupado, vale hijo mío te dejo, es que estoy de reunión, como un ejecutivo sin tiempo de hablar con la madre, eso que lo llamaba muy de tanto en tanto, siendo como es mi marido el que está a cada dos por tres comunicándose para saber como andan todos sus hijos. De hecho vino un fin de semana hace poquito y estuvo de lo más cariñoso, alegre y normal; lo cual me tranquilizo, ver que no se había transformado en un serio. Simón visitó a la abuela de paso e hizo un viaje misterioso para estar de temprana mañana en la ciudad de Barcelona. Cuando me anunció su vuelta, me sonó al auricular como en los tiempos de su niñez, en que no paraba de hablar, salvo cuando se montaba en coche, que entonces enmudecía para cederle la voz al hermano, que hacía todo lo contrario. Me contó que iba a montar lo mismo para lo que había estado preparándose en Madrid, su universidad en la práctica, como han expresado por separado mis dos hijos que consideran su tiempo de empleo allá. Montar el mismo negocio en Barcelona, con un socio-amigo, y capitalista, el jefe que lo tuvo en la empresa de catering; ya tienen mirado un local. Con la novia no sabe qué va a pasar. De momento ella está poco decidida, o imposibilitada, a dejar a su gente y a sus perros. Lo felicité a Simón; me quedé muy satisfecha y le di la enhorabuena por abandonar una seguridad de cuatro chavos y atreverse con la incertidumbre, cosa que ya sabía que haría cuando se le presentara la ocasión, emprender algo por su cuenta. El cree que yo le inculqué esa idea; para mi sería más bien una cuestión de genes y antecedentes familiares, pues nunca tuve intención de marcarlos con enseñanza, salvo la básica de no matar, no robar al que no es ladrón, cuidar la dieta, hacer ejercicio, lavarse los dientes, esperar en la mesa para comenzar a la vez, y poco más. ¡Ah!, lo que hubiese sido intolerable para mí, es que un hijo me levantara la voz,  ni siquiera la barbilla para mirarme contestatariamente, o que emitiera entre dientes palabra insultante; igual se me hizo innecesario amaestrárlos en ese sentido, con guantazo o algún otro método más correcto, pues nunca se dio el caso; pienso que me olían por los poros que ni se les ocurriera.

Por otro lado Daniel y su mujer tomaron viaje hará dos meses hacia las Baleares y han recorrido y están en puerto en la parte de la isla de Mallorca más montañosa, que según han comprobado es un paraíso como pocos habrá en el mundo, de tan idílico, en esta primavera con clima fenomenal y vacía de turistas por llegar. Entonces nos acontece la invitación, "vénganse una semana hacia final de junio", le dice Daniel a su papá, les reservo habitación en un hotelito y los llevaremos a conocer. 

A partir de ahí viene cuando se arma el entremés.

Francis Bacon - Estudio sobre
la pintura del Papa Inocencio X 
de Diego Velazquez
Como Simón está más comunicativo me cuenta de sus pequeños apuros en cuestión monetaria para poderse venir y sobrevivir, con unos dinerillos que su actual empresa le adeuda y que no se le han de abonar de inmediato, ni posiblemente en el próximo año, pues siendo él el responsable de las finanzas y de todo, conoce que no es momento de vaciar la cuenta a la que antes deben acceder los demandadores de cobro que él mismo. Con lo cual yo también pienso que no es momento de irme a Mallorca, cuando yo misma no tengo idea de qué voy a comer en unos días y mi hijo que vuelve a casa está casi en lo mismo y por montar encima una empresa que a saber en qué momento, si les va, comenzará a resultarles rentable, y a saber por cuanto tiempo estará en su habitación hasta que pueda pagar entrada y mensualidades de piso o lugar donde vaya a residir por su cuenta. Tampoco se trata ni quiero ir cien por cien a todo pagado a ese viaje, que los solos tickets de tren al aeropuerto ya nos supondrían un dispendio inasumible.

- Lo de Mallorca veremos le digo a Simón, lo más probable es que no vayamos.
- Pues tenéis que ir, me dice Simón.
- Cómo que tenéis que ir.... lo dices como si fuéramos un paquete... , ¡hala, venga!, de vacaciones el fardo ese...
- Hasta ahora que te acabo de hablar pensabais ir.... ves qué no te puedo contar nada.
- No es por eso... lo veníamos pensando... Daniel organiza... está bien... hace sus planes... pero hay que ver si coinciden con los nuestros...
- Tenéis que ir a Mallorca... mi hermano os regala unas vacaciones y por lo que te he contado no quiero joderlo...
- Lo que me has contado no tiene nada que ver, Simón... lo que pasa es que parece que nos tratarais como si fuéramos jubilados... y el papi... tu padre no tiene ganas en estos precisos instantes... está metido en una novela... ¡y es que parece que nos quisieráis... venga, va, a airear!.....
- Es que no os podéis negar... son unas vacaciones que os está ofreciendo.
- Ya te digo Simón, el papi está en la novela y yo con los hoteles... ¿entiendes que no me pueda ir?, ahora es justo el momento de apretar con eso... si no quieres de verdad que nos quedemos de por vida sin salir.... estamos divertidos y ocupados... además... no nos gusta que nos impongan.... ni viaje a la China... o a la Cochinchina... se sale por completo...
- Pues me parece que Daniel tiene ya el hotel, y por lo que te he dicho.... no podéis cambiar de parecer...
- Dale con lo que me has dicho... ya se lo diré yo a Daniel... ¡el lo sabe!... los hoteles que le tengo que conseguir...

Cuelgo y voy directa a mi marido, de recién levantado, hora en la que es de todas todas preferible dejarlo en soledad mientras reconecta las neuronas de la vigilia; entro en torrente a contarle lo que me acababa de suceder con Simón. Mi marido tenía escasas ganas de ir a tomar sol, alejado de su ordenador y poniéndose a voluntad del hijo que fuera; era yo la que más bien pensaba que podría resultar espectacular finalmente, dejar que nos mostraran las calas y lugares que han descubierto; aunque igual una semana era demasiado tiempo... ; mas Daniel decía que había mucho por ver... . Salgo de su vista y tarda escasos cinco minutos mi marido en llamar a Daniel para anunciarle de modo irrevocable que no íbamos a viajar, soltándole lo que se suponía confidencial que Simón me había dicho.

Tarda menos de otros cinco minutos en llamar Daniel a su hermano Simón, a ver que es eso de que hay tantos dineros que se le adeudan.

Tarda otros menos de cinco en llamarme Simón a mí.
-Si no vais al barco no vuelvo a casa, pediré alojamiento por ahí, en lo de algún amigo, pero no apareceré por casa cuando vuelva a Barcelona...
Estaba como vehículo a dos ruedas con motor a punto de carbonizar, echándole chispas a la madre porque lo acababa de llamar su hermano Daniel, a ver qué pasaba, acerca de algo que mi hijo decía me había contado relajadamente dentro de una conversación que creyó privada y ahora resulta que la he fastidiado de pleno. Por irle al papi con lo contado resulta que se habría roto entre los hermanos una magnífica relación que Simón, me dice, se había encargado de construir, cuidar y mimar durante años, en especial ahora que llegaba  a su fin en la parte laboral, para que pudiera durar para siempre como amor de familia; y como no la arregle, esto es el acabose.

- ¿Quieres que lo arregle?
- Sí, por favor.
- ¿Llamó a Daniel?
- Sí, por favor.
- Lo voy a llamar y le voy a decir que esto, lo que es, es un sainete... y verás que pronto va a quedar solucionado....

Voy a continuación a mi  marido.
- Cómo es qué le has dicho a Daniel lo que te conté... ¡se suponía que era dentro de una conversación privada!... acaba de llamar Simón, y dice que si no vamos al barco no viene a casa... que volverá pero no a casa...
- ¡Pues que se vaya a un chamizo!...con el pastor... o con el japonés*, a mi que me cuentas...
- Vale, vale...
- ¡¿Sabes que es lo peor después de la bomba atómica?!....¡la familiaaa!!!....¡lo peooor!!!!!
Lo dejo y a la de nada vuelvo.
- Pues sabes que te digo... que si la familia es lo peor.... ¡eso es lo único que yo he conseguido en esta vida!...
- ¿Será por mí?... ¿acaso yo te he impedido algo?... ¿acaso no te sugerí que hicieras ese curso de confección?...¿te acuerdas?... mira Valentina... salió de la secta como tú y bien que se espabiló con las tiendas... mira tus hermanas.... con sus buenos trabajos...
- Dejemos esa vía... que por ahí vamos mal. Portazo.

Llamo yo a Daniel
- ¡¿Daniel?!...
- Hola Susanna.
- Esto parece un sainete. Simón me está echando la bronca porque dice que os he fastidiado la relación... Con tu padre... te lo puedes imaginar... cuando vosotros os estéis dando besitos...nosotros todavía tendremos el bollo por deshacer... yo lo que quería decirte es que en ningún momento hablando conmigo hizo Simón de niño quejica yéndole a la mamá a llorar "mira lo que me ha hecho mi hermanito grande", ¿entiendes?, "mira que me dejo la piel en su empresa y me debe pasta", qué va, Simón me habló, en charla distendida con su madre, de un problema, digamos técnico-monetario, que tendría su solución a la larga, pero que a la corta le impedía ir con un mínimo de holgura en el bolsillo a la hora de hacer el traslado y yo simplemente pensé que era inapropiado irme al barco en esta situación... cuanto todos en casa naufragamos por la pasta... mira, hasta me sale en analogía ....tiene su lógica... ¿verdad?... encima lo del cabreo con tu padre... ¡hoy los astros se han conjurado...!
- Pues yo me acabo de enterar...pensaba que estaba al corriente... Simón... yo no estoy ahí para saber...
- Lo imagino... Simón ya me ha dicho que tu no estabas al tanto... que era él y Natalia, los que lidiaban y llevaban esos asuntos... ahora lo llamaré y le diré que todo aclarado contigo... el lío resuelto... dios mío... ¡como estaba tu hermanito...!
- Sí... digámos que fue un exceso de sintetización que recibí de papá.
- Eso... bueno Daniel te dejo, que tengo que seguir con la oficina... un beso.
- Un beso; mañana hablamos.

Hoy es un remanso de paz; como en los fenómenos naturales de tormenta, tornado o huracán, que vienen y se van, si no te han dejado mal parado, resulta todavía más esplendoroso el día cuando vuelve a imperar el clima habitual.

El Maestro Chinul
Simón me llama y se queda media hora al teléfono hablándome sobre el bombín del coche; le falla el contacto de la llave de arranque y ha estado a la búsqueda por Internet de uno de segunda mano; ha desmontado el frontal del volante; me habla de cables, tuercas, muelles, juntas, pegamentos, aislantes; me tiene aturdida, pues entre el manos libres que hace que se pierda intermitentemente su voz y que cuando se embala en explicaciones mi hijo, me cuesta de por sí entenderlo, pues eso, estaba yo como escuchando música celestial, sin necesitar de seguir los pormenores de su argumento, ahora que lo vuelvo a tener como la seda.

Lo de mi marido se arregló en el despertar del día siguiente. En sueños llegaríamos a la conclusión de que no nos merece la pena estar con el interruptor de nuestra íntima ventura en apagado.



* El japonés: Auténtico japonés que vive desde hace décadas en un cobertizo lindante al bosque de nuestros alrededores, con su perro y tocando de día la flauta bajo un puente, en el pasaje peatonal que lleva de lado a lado del pueblo dividido por la línea de tren. Una vez mi marido lo entrevistó para un artículo en el diario; distaba de ser el ermitaño sintoísta o budista zen de nuestras hipótesis. En otra ocasión, a la pregunta de qué tal, el hombre le contestó a mi marido que bien, salvo por las noticias acerca de la marcha de las finanzas mundiales que dijo seguía con preocupación en el apartado de economía de los diarios; periódicos atrasados que rescata del contenedor de papel calle abajo perpendicular a la nuestra; ahora llevo días viéndolo revolver en el de al lado, el de los desperdicios orgánicos, lo reconozco por su viejo pastor alemán, y las piernas que le asoman fuera del container, entre un intenso olor a pescado esta mañana. Entonces me pregunto si se sentirá de enhorabuena, indiferente o repugnado ante el hallazgo, y también dónde está la liberadora soltada de lastre en eso de largarse un buen día con lo puesto a la calle si igualmente hay que terminar pendiente.

sábado, 25 de abril de 2015

Gallipoli y el espíritu de Anzac

Sobrenombres a los soldados:
Neozelandeses = Kiwis (por su pájaro sin alas)
Australianos = Diggers (por cabadores)           
Británicos = Tommys (por su imaginario         
                         soldado común Tommy Atkins) 
Pensé que era un as en conseguir clientes, como en el pasado de la inmobiliaria me había sentido, pues en la productora logré nada más entrar tres hotelazos cinco estrellas a los que fotografiar y sacar película, resultado de común requeridor de previo largo estadio cultivando el terreno, y en la empresa me tenían como a la joya recién descubierta, sorprendidos de mi fulminante capacidad de captación. La suerte del principiante, se podría pensar. Ahora me encuentro en páramo desolador, con la península ibérica labrada de norte a sur, sin mísero fruto que llevarme de momento al cesto, y las Baleares resistiéndoseme como roca dura, en este principio de la primavera en que se suponen propicias las Islas.

Entonces me vuelco en la BBC, en busca de las nuevas universales que me expandan el ánimo. Cómo puede ser, me pregunto a menudo y en varias ocasiones he anotado en estas páginas, que mi mejor momento del día consista en disfrutar de mi primera ingesta aderezada con noticias de espanto.

Batallón de Australia, desembarcando a las 08:00hs
25 de abril 1915 - Foto: Arthur Robert Henry Joyner
Ciento treinta mil hombres murieron en la península de Gallipoli, entre febrero y diciembre de 1915, al otro lado del mar Egeo, en el Mediterráneo por el que llegaron, en la falda de las colinas, donde yacen enterrados. En la pretensión de los aliados de la Tripe Entente* de ocupar y despojar de artillería esas tierras de la actual Turquía, para, libre de impedimento el estrecho de mar que las baña, llegar hasta el de Mármara a la conquista de Constantinopla, rebautizada hasta el presente como Estambúl, capital entonces de un decaído Imperio Turco-otomano, aliado de Alemania en la Gran Guerra. Estrategia pensada a la vez para abrir vía de acceso al vital aprovisionamiento de los rusos en el frente del Este. Sin embargo los turcos no se dejaron ganar, en ese estadio de la primera guerra mundial. Destacó en el ejército de los otomanos un teniente general de treinta y dos años, Mustafá Kemal Atatürk, que anticipó la arribada a sus playas de los adversarios, y catapultado por su dominio de la táctica militar en ese combate, se erigió en forjador de la moderna Turquía surgida luego de la guerra de independencia en su propio territorio (1919-1923), tras la final derrota de la alianza germano-otomana en la contienda mundial.

Desde luego que no me puedo quejar de estar en casa tan tranquila escuchando afuera los pajaritos piar, sin un terremoto que asole la mole de edificio que tengo al lado, ni un avión con piloto suicida que dirija su aeronave en picado hasta empotrarla con pasaje completo sobre mi tejado, ni me ataca el ébola, ni tengo que salir huyendo con lo puesto hacia las montañas porque me persigan para la atrocidad unos fanáticos en contra de las creencias de mi tribu, ni mis hijos se han alistados, ni estoy en el epicentro de esa sorda tercera guerra mundial en la que estamos desde lejos adentrándonos. 

Tropas de Nueva Zelanda poniendo los pies en Gallípoli
Foto: Joseph Mc Bride
Ciento treinta mil muertos y doscientos setenta mil heridos, en números redondos, sufrieron los ejércitos francés, británico, australiano, neeozelandés y turco en Gallipoli. El primer lord del almirantazgo británico, Winston Churchill entonces, con treinta y nueve años, posterior glorioso primer ministro en los tiempos de enfrentarse a Adolf Hitler, aprobó la orden de apoderarse del estrecho de los Dardanelos. Los buques acorazados y la acción de los dragaminas, que parecían tan fáciles para despejar el terreno ante los turcos, se demostraron insuficientes, obligando a los aliados a emprender la lenta y más dramática guerra en tierra, soldado contra soldado, con el primer masivo desembarco de tropas del siglo XX, el 25 de abril de 1915, auténtico precedente del día D en Normandía, fecha de la cual se cumplen hoy cien años.

El Anzac Day es un día de gran festividad para australianos y neozelandeses. Anzac nombra a sus fuerzas armadas, pero sobre todo hace referencia a un espíritu ganado como patrias gracias a sus soldados en el embate de Turquía. Aunque en algunas guerras se habían visto enrolados en el siglo XIX como colonias británicas, y en el siglo XX les llegara otra que superó a la que parecía insuperable en su horror; aunque en la primera mundial perecieran en completo veintiocho mil de sus combatientes; aunque sigan en estos momentos sus militares apostados en Irak y Afganistán; la cifra que llevan grabada in mente como signo nacional australianos y neozelandeses, es la de los ocho mil setecientos nueve hombres que dejaron sus vidas en las colinas de Gallipoli. Triunfó de un derramamiento de sangre sobre la guerra perdida; así son de crudas las leyendas que nos gusta a los humanos construir. 

Melbourne (Australia) - 1915
Como el vendedor de pócimas en las películas del viejo oeste hollywoodiense, venía la propaganda sobre tablones para alistarse y los asentados en ciudades tanto como los de paraje abierto, sucumbían a su sex appeal; entrenados estos últimos en hacer pozos en la tierra, diggers, mineros o buscadores de agua, ellos o sus padres, en la fiebre del oro o a la extracción del mineral que fuera, bajo la tierra sedienta para hallar la veta líquida donde asentarse en los confines solitarios de la llanura campera, como lo harían luego para excavar defensa. Anotados voluntarios para juntarse como soldados de sus recién constituidos países, a una contienda internacional que le otorgaría a sus patrias, todavía en edad imberbe como la mayoría de ellos, el marchamo de hombría guerrera para constar en serio junto a las naciones de veras; otros se alistaron por la aventura de alejarse de casa, viajar a país exótico, a luchar, que ni idea tenían, a pesar de lo evidente, de lo devastadora que resulta siempre la guerra. Otra posible razón que se apunta es su dependencia de la madre patria Gran Bretaña, en otro figurado estadio de su temprana edad, la de recién destetados, corriendo junto a ella a su llamado. De hecho, un cuarto de la población que acudió a brindar su coraje había nacido en las Islas, del vientre de sus portadoras británicas, a punto de emprender traslado hacia la nueva vida en el continente austral.

The man with the donkey
El burro ambulancia - Dibujo de
Horace Millichamp Moore-Jones
Resultó una total carnicería, una chapuza de organización, que salvo algunas zambullidas en el mar de su despliegue para asearse, los mantuvo inmersos en una acción sin diversión ni avance, aguantando dentro las trincheras malolientes de por sí, el aliento de los contrincantes metidos en las suyas, que de cierto se podía percibir, de tan pegados que los tenían, encima de sus cabezas, ocho meses a punto de recibir el tiro u bombazo, los que lograron sobrevivir, atacados por los piojos y las moscas en forma de nube oscura que se abalanzaban sobre cada cucharada de la difícil despensa que les llegaba, para introducir como lotería bien probable en sus tráqueas los bacilos de la disentería causante de una mortandad rival a la de los morteros. Lo más digno de contarse, la retirada, planificada y llevada a término con éxito, sin demasiada desmoralización, del 15 de diciembre al 9 de enero 1916.

El país de Australia nació con el nombre oficial de Confederación de Australia en 1901, como dominio de la corona británica, en el mismo año en que la influyente Reina Victoria del Reino Unido falleció, regentado todavía por la actual y perteneciente a la Comunidad Británica de Naciones; Nueva Zelanda, se constituyó como país bajo los mismos términos en 1907.


Terminada la guerra, vino el tiempo de encontrarle algún sentido a la masacre y sacrificio. Comenzó entonces la creación del mito fundacional, ese relato que todo conjunto humano que se precie necesita para su surgimiento, consolidación y permanencia en el tiempo a  través de los embates que inevitablemente cualquier vida, individual o colectiva, viene a sufrir; esa historia inicial, surgida de las entrañas e imaginación de los creativos con capacidad de reinventar lo sucedido a sus congéneres o a ellos mismos, o sacar de su completa invención un relato que resulte atrayente, conmovedor e inspirador para el conjunto en adelante. Es entonces que en Australia y Nueva Zelanda surgieron los artistas de la palabra o el pincel para dar forma a lo que ese desastre estaba pidiendo a gritos, un bálsamo compuesto de la tragedia, para sanar y elevar el alma de esas dos recién instituidas naciones.

Poetas, políticos, pintores y periodistas se lanzaron a la tarea, que habían comenzado a emprender estando allá.
Banjo Paterson loó:
El temple de una raza se demuestra en ocasión de los tiros y el acero,
ahora conocemos lo que las naciones conocen, 
sentimos lo que las naciones sienten; 
con orgullo nos percibimos, australianos somos. 

Horace Millichamp Moore-Jones, cuyos esbozos in situ de las colinas de Gallipoli sirvieron para ayudar a los mandos a colocar sus posiciones en el escenario de la guerra, al regreso creo una serie de imágenes, reflejo de tesón y auxilio, que permanecen en las retinas de todos sus compatriotas.
El político Willliam Hughes estableció la idea del bautismo de sangre.
Charles Bean, corresponsal de guerra destinado en Gallipoli popularizó el término Anzac para referirse a una actitud vital australiana, de resistencia, coraje, buen humor, compañerismo, y de ayuda en los momentos de dificultad o penuria, heredada en parte de los ingleses, pero liberada de las limitaciones de esa sociedad. Escribió junto a un equipo de investigadores la historia de Australia en la primera guerra, siendo original en su forma, al intercalar en esos oficiales tomos la vivencia y visión de las personas concretas junto a los grandes hechos, saber por lo que pasó el soldado lo mismo que el general, o el cabo del otro bando. Una forma de mirar al individuo y su circunstancia que hizo mella entre los historiadores subsecuentes que adoptaron el estilo que se ha vuelto el habitual en Australia.

Puede leerse de lo anterior, a pelo o aplicando traductor, en un artículo, que por lo visto me interesó mucho, del chef australiano y presentador de MasterChef* en la televisión británica John Torode: "Gallipoli: ¿Por qué los australianas celebran un desastre militar?", por supuesto en la BBC.

Desastre que sirvió para forjar la leyenda identitaria de Australia y Nueva Zelanda, igual que los turcos se valieron del sufrimiento de los suyos como material de cimiento para la nueva moderna patria que tendrían que constituir. 
Paisaje de Gallipoli - Horace Millichamp Moore-Jones


¡Y pensar que yo soy una catalana que no se conmueve ni con una sardana*!.

*Triple Entente: Alianza de Francia, Gran Bretaña y Rusia.
  Bloque Central: Unión de Alemania y el Imperio Austrohúngaro.
* MasterChef: Popular programa-concurso de cocina ideado por un inglés, estrenado en Gran Bretaña y  cuyo formato ha sido exportado a más de cuarenta países.

*Sardana: Danza típica catalana; "La sardana és la dansa més bella de totes les danses que es fan i es desfan" verso del poeta catalán Joan Maragall (1860-1911).

viernes, 17 de abril de 2015

De pioneros arqueólogos II

Pictogramas sobre piedra, procedentes
de Kish (Irak), probablemente el vestigio
más antiguo de escritura, 3500aC
Los sumerios dieron el paso de los pictogramas a la escritura cuneiforme, es decir, de la ardua tarea de esculpir figuras y símbolos sobre piedra, a la más cómoda de grabar signos sobre tablillas de arcilla blanda que luego cocían, técnica cerámica al servicio del colosal avance, que al permitir correr con la estilográfica del momento sobre la ductilidad del material, daría espacio a la invención de signos para conceptos abstractos y alas a la imaginación de sus cronistas; escritura llamada cuneiforme por el biselado en forma de cuña al final de la caña o tallo que incidiría para dejarnos constancia narrada de su presente y antecedente. Punto en que comienza la historia.


Así nos enteramos que los primeros gobernantes se sentían embajadores de la divinidad mandados a este mundo a instaurar el orden sobre el caos, lo cual parece indicar que en el origen de nuestra especie la tendrían bastante liada, a mordisco puro o a resquebrajarse los cráneos a pedradas, fuera del paraíso terrenal, sin mucho poder de fuego eso es verdad, que de no ir con los primigenios punzones, las armas estaban por inventar. Lo consiguieron en bastante medida, crear una organización dentro de sus dominios, ayudados por la palabra, embrujo de la cual aumentó al lograr guardarse y reproducirse en soporte aparte, sumado al inventivo o memorístico del cerebro individual; retroalimentándose y potenciando entre ambos la creación artístico-lingüística al servicio de brindarnos una cosmogonía, unas historias sobre dioses y hombres, unos mitos, o unas leyes que consiguen tirar de la vida personal y social, dando cohesión y sentido al conjunto.

Ilustraciones del comic del
catalán Vicente Segrelles 
Existe una Lista Real Sumeria, relación entre mitológica e histórica de monarcas desde los tiempos remotos suyos, como otras de babilonia o asiria, con relatos sobre regidores dotados de poderes sobrehumanos, tales como el mito de Etana de Kish, donde el rey asciende al cielo montado a lomos de un águila para hallar la planta de la fertilidad que le otorga el hijo que la naturaleza le niega, o las hazañas de Gilgamesh, semidiós o superhombre, protagonista de la Épica de Gilgamesh, poema escrito allá por el 2100aC considerado el primer gran trabajo en literatura mundial. Entre sus líneas la historia del arca y el gran diluvio que pasó de cultura en cultura hasta llegar al Noé de la Biblia. Coincidencia de relato que tanto provocó emociones encontradas en cuanto George Smith, en el victoriano Londres de 1872, logró encajar y traducir  ese pasaje de entre los aparentes cascotes que eran los textos partidos aun por descifrar pertenecientes a la gran biblioteca de Ashurbanipal, sacados a kilos por Henry Layard y Hormuzd Rassam en el yacimiento por Mosul.

Una copia de esa epopeya de Gilgamesh fue mandada realizar por el rey Ashurbanipal, el fan coleccionista-acaparador de cualquier texto existente en templo o palacio bajo su dominio, y fue de ahí la encontrada historia de Utnapishtim* transcrita por George Smith del acadio cuneiforme usado en escritura por los babilonios, atados cortos, como apunté ayer, por los asirios en tiempos de ese rey. Se hallaron en el transcurrir de las exploraciones occidentales otras copias de otras culturas, la casi literal de la contada en el Génesis data del 1400aC.

Batman

George Smith cumplió su sueño de ir a continuar la labor de Henry Layard y Hormuzd Rassam en las ruinas de Nínive. Llegó en 1873, dando a la semana con lo que parecía tan arduo de encontrar como la típica aguja en un hangar repleto de eno, justo la descripción del aprovisionamiento del arca. Pudo telegrafiar la buena nueva y el contenido del texto que cuadraba en el relato del diluvio gracias al tendido siete años antes de la primera línea transatlántica por cable submarino que logró funcionar a resultas de lo cual se montó en una remota playa del sudoeste inglés una estación central de cablerío desde donde las líneas telegráficas partían hacia otros continentes para convertir a la Gran Bretaña en la potencia mundial de la comunicación. El nuevo éxito de George Smith fue reportado en artículos de periódicos en todo el mundo. A su vuelta a Inglaterra una señora de las que iba a conferencias se acercó a saludarlo y lo llamó "el gran Smith"; poco acostumbrado, su rostro cobró de inmediato el subido tono de la timidez y el embarazo.

Regresó George Smith a Irak en segunda (1874) y tercera (1876) expedición por cuenta del Museo Británico. En la última, él y Karl Fredrik Enerberg (1841-1876), un asiriólogo finlandés con el que emprendió viaje, se encontraron varados en Aleppo (Siria), a la espera de permisos y por una epidemia en Baghdad, ciudad vía por donde tenían previsto llegar a destino. Enerberg, impaciente, partió solo. Cuando llegó Smith a Mosul encontró que Karl Fredrik Enerberg había fallecido y estaba ahí enterrado, la peste asolaba, se daban combates entre facciones y apretaba una canícula de pleno verano que tornó en conjunto la situación insoportable. Hay versiones que apuntan a que George Smith pidió de urgencia a los del Museo Británico regresar a Inglaterra, sin serle permitida la vuelta inmediata, lo que alargaría su exposición a todos los males, hasta morir de disentería a sus treinta y seis años, en viaje de regreso, en Aleppo, sin lograr arribar a casa, atendido en su agonía por la mujer del cónsul británico en esa ciudad; imposición de demora inimaginable de tratarse George Smith de alguien con familia ilustre o bien conectada a las altas esferas. Épocas de la Reina Victoria. En honor al servicio prestado le fue concedida por su majestad una triste honorosa paga vitalicia a la viuda.

Hormuzd Rassam
(1826-1910)
Hormuzd Rassam resistía mediante su fantasía a una adolescencia de chico despierto en lugar poco estimulante, el Mosul que languidecía bajo un decayente imperio otomano. Allí nació, hasta que a sus veinte llegó el occidental Henry Layard a contratar mano de obra que lo ayudara a desenterrar lo que estuviera esperando de historia en Nimrud y Kuyunjik. Un tío del joven Hormuzd, lo recomendó al recién llegado para hacerle de organizador de las pagas al personal.

Hormuzd Rassam era como asirio de familia católico cristiana, de la Iglesia Asiria del Este y Asirios Cristianos Caldeos, su padre arcediano de la Iglesia de Mosul Asiria de Oriente; asirios diferenciados étnicamente de kurdos, armenios y árabes vecinos; cristianos por oleadas perseguidos y masacrados desde antiguo por esas zonas, como los que huyen aterrorizados en estos días hacia las montañas, ante el avance de los combatientes por el Estado Islámico, que los ansía aniquilados o convertidos a su preciso credo.

Hormuzd Rassam resulto perfecto para Henry Layard, según propias palabras: "Por sus esfuerzos incansables, por su cumplimiento fiel y puntual de todas las obligaciones que se le imponían, por su inagotable buen humor y el apego que sentían por su persona incluso los más patanes entre todos los traídos. Los síndicos del museo de Londres le deben no solo la mayor parte de los éxitos de estas investigaciones, sino la economía con la que he podido llevar esto adelante. Sin él hubiese sido imposible llevar a cabo la mitad de lo que se ha hecho con los medios puestos a mi disposición". Lo tomó al principio bajo su enseñanza y permanecieron luego amigos de por vida. Cuando Henry Layard regresó a Londres, Hormuzd Rassam partió con él para estudiar por dieciocho meses en el Magdalen College de Oxford, regresando juntos para una nueva exploración (1849-1851), luego de la cual Henry Layard dejó la arqueología para embarcarse en política y por su consejo los síndicos del Museo Británico lo pusieron a Hormuzd Rassam en su reemplazo para dirigir con todas las de la ley en la siguiente etapa (1852-1854).

Estando en liza con los franceses por los lugares con derecho propio y exclusivo a meter pala, fue el anteponerse de Hormuzd Rassam a los permisos oficiales y el saber lidiar con las circunstancias del lugar lo que llevó a los hallazgos y al beneficio para la Gran Bretaña. Hablaba los idiomas y conocía la idiosincracia; entonces cavó de noche en Nimrud y Kouyunjik, momento en que se dio el hallazgo del Palacio de Ashurbanipal y su biblioteca, entre sus pedazos la copia de la Épica de Gilgamesh que George Smith rejuntó y tradujo veinte años luego.

Hormuzd Hassam dijo cierta vez: "Preferiría ser deshollinador en Inglaterra que Pasha en Turquía"; se casó con una inglesa y adoptó la religión protestante. Ser un enamorado de la cultura británica no le libró de sufrir en su carrera como diplomático al servicio de la corona el látigo del racismo y el prejuicio contra los colonos por cuenta de la prensa y el público británico a razón de una crisis internacional a la que se lo envió a resolver un episodio con el rey de Abisinia (Etiopía) que había tomado como rehenes a occidentales y acabó el mismo Hormuzd por dos años en cautividad, eso sí, tratando de hacer las paces y cayéndole en gracia del monarca, que lo tuvo como amigo encadenado. Entraron tropas británicas e indias a resolver, con el rey Teodoro II pegándose un tiro en la sien el mismo. Después de su liberación la prensa fue despiadada. Sin causa, hicieron de Hormuzd el chivo expiatorio de todos los males que habían sobrevenido a la misión. Las editoriales retrataron a Hormuzd como débil e ineficaz y la suspicacia latente desde el tiempo de sus hazañas como explorador, se hizo materia de vilipendio, como lava endemoniada expedida por un volcán, calificado como wannabe Englishman, aspirante a-intruso-falso caballero inglés, achacado de ocultar y derivar hacia su provecho las mejores piezas arqueológicas.

Excavación de un palacio en
Ninive - Acuarela de F.Cooper
que trabajó con Layard y Rassam
en Kuyunjik en 1849-50
Un mundo perdido comienza a emerger
Dibujo de Frederick Cooper 

En 1879 Sir Henry Rawlinson escribió un artículo disminuyendo el papel de Hormuzd en el descubrimiento del Cilindro de Ciro II el Grande, una de las principales piezas por él halladas. Sir Henry Rawlinson, el descifrador de la Inscripción de Behistún, el que hizo fichar a George Smith, el que fuera fedeicomisario en el British Museum en el tiempo de las últimas excavaciones de Rassam y cónsul en Baghdad al principio de las búsquedas, vino a decir que el mérito del descubrimiento del palacio de Ashurbanipal era en realidad suyo, siendo Hormuzd Rassam un simple digger, bracero bajo sus órdenes. En su defensa Henry Layard escribió: "Hermuzd Rassam es el más honesto y sencillo de los compañeros de estudio en el campo de la arqueología que nunca he conocido, y uno cuyos servicios jamás han sido reconocidos como mereciera".

Junto al montículo de Kuyunjik a las afueras de Mosul se levantaba hasta reciente el otro nombrado de Nabi Yunus, que aunque se supusiera con tesoros arqueológicos bajo su joroba, tanto los primitivos arqueólogos, como los que llegaron luego con sus refinados sistemas, ninguno osó a remover pieza, pues el lugar era sagrado para los pueblos de la zona, que acudían al santuario erigido sobre su cima a rogar, en el supuesto lugar de enterramiento del profeta Jonás. Pues bien, los del Estado Islámico no han entrado en contemplaciones, ellos llegaron, colocaron sus cargas de dinamita, y en el veinticuatro de junio del año pasado, adiós con el minarete en honor al profeta que no va con su tabla de oración. Luego al negocio, pues parece que corren antigüedades de lo abajo lo volado por circuitos del mundo dispuesto a pagar por ellas.

De todo lo anterior he leído y extraído información de un fantástico artículo de Daniel Silas Adamson para el magazine de la BBC, The men who uncovered Assyria, Los hombres que descubrieron Asiria, que recomiendo encarecidamente, si ha interesado lo anterior, pues explica a la perfección bastante de lo que yo he tratado de contar a mi manera.

*Utnapishtim: Personaje contenido en la Épica de Gilgamesh equivalente al de Noé en el Génesis.