miércoles, 15 de febrero de 2012

Carta al diario

Hill - David Hockney
Aquí va mi última intentona, y si no hay éxito me recluiré en el pasado para volver a la carga más adelante,  cuando las nieves derretidas del invierno me permitan avanzar.
Por cierto que este año salí de buena mañana a la calle tan aguerrida como el año anterior dispuesta a marcar surco entre la blancura con mis ruedas apisonadoras pero tuve que devolverme a casita con la cola entre las piernas.

Queridos amigos de la redacción:
Hace año y medio me fui a Inglaterra a buscarme la vida como tantos españoles lo están haciendo hoy en día.
No soy una sufridora, así que me tomo la emigración por el lado de la aventura, pero claro, la aventura no consiste precisamente en caminar por lugares ajenos al peligro.
Llevo escribiendo un blog (secreto) desde el día en que llegué a Cambridge y es ahora que me estoy dando cuenta de que podría perfectamente encajar en un diario como muestra o reflejo de lo que a algunos nos está sucediendo por estos mundos de Dios.
Me gustaría que le echarais un vistazo.
En la web del diario ponía: "Si quiere que su carta le llegue a una persona determinada, indíquelo claramente al comienzo del mensaje".
Sí, por favor, quiero que se la pasen al Señor Director.
Atentamente, Susanna
Y mis datos.

jueves, 2 de febrero de 2012

La empresa que funciona

William Turner
Quedé en el centro con Daniel, el hijo mayor de mi marido que se vino a Cambridge por el día con una amiga. Nos invitó a comer y después hicimos el tour para que Mariví conociera. Están los dos alojados en Londres, en la casa de la ex de Daniel, él se había venido a hacer un reportaje fotográfico y a ver a su hija; Mariví de turismo y a  reencontrarse con sus antiguos inquilinos. Dani alquiló hace veintidós su primera vivienda en Madrid en el edificio de apartamentos del cual ella era la portera. 
Se que hace veintidós años porque Daniel vino desde Buenos Aires para quedarse en España justo en las fechas del nacimiento de su hermano Lucas, mi primer bebé, y que el edificio era agradable lo se porque me contaron que ella le ponía ambiente con sus fiestas y apoyo a los jóvenes vecinos llegados de países mil.
Entre tanta confraternidad un ingeniero de Nueva York se prendó de su hija y pasados los años regresó a por ella para ir a instalarse a Nueva Jersey, a dónde Mariví viaja con frecuencia desde Asturias para que su nieta la conozca. Asturias es su tierra natal, a la que regresó en cuanto se separó de su marido, el hombre malcarado que recordaba Daniel y que nada tenía que ver con ella. 
Mi bebé creció y se ha venido a encontrar perfectamente con su hermano empresario. Uno tiene todas las ganas de lidiar con los negocios y el otro las tiene de largarse a navegar por el mundo, que eso es lo que va a hacer Daniel, dejando a mi hijo al cargo. 
Pueden estar contentos, ya están probando veleros, con más de cinco millones de parados en España y exterminadas la mitad de las empresas del país, su pequeña empresa de fotografía publicitaria y alquiler de platós les está funcionando mejor que bien.
Mi marido se fue a España por un mes.

miércoles, 1 de febrero de 2012

Matrimonios en Madrid

Monasterio de Montserrat - Catalunya
Bastaba que alguien articulara el peluche a la entrada de algún gran almacén para empezar a despachar monitos con una facilidad pasmosa. Habíamos creado varios puntos de venta con chicas/os que hacían la demostración y nosotros nos dedicábamos a distribuirlos. Tanto me agradaba la entrada rápida de dinero que los domingos me iba por mi cuenta al rastro con un cargamento en una maleta y me paraba a venderlos en cualquier esquina. Igual que los del top-manta,  pero sin fastidiar a ningún artista.
En cierta ocasión cruzaron por delante mío unos catalanes que por el acento que tenían debían de ser de un pueblo cercano al de mi origen; así que los llamé.
-¿Qué?, ¿les gusta esto?, les dije.
-¡Oh sí, mucho!, contestaron al darse la vuelta.
Acerté hasta el punto de que entre los matrimonios se hallaban los padres del mecánico más interesante y menos engrasado de los que trabajaban en el taller de mi casa cuando yo era niña.
Me contaron lo hecho y visto, aunque una de las mujeres acercándose a mi oreja sentenció a modo de despedida: "¡Ahora!.... ¡como aquello no hay nada!"(en nuestra particular lengua).
Me hubiese gustado preguntarle si el "aquello" hacía referencia a la acequia de su huerto, al campanario de nuestra villa  o al Monasterio Benedictino de Nuestra Señora de Montserrat.
Ni tiempo habrán tenido de deshacer el equipaje que ya habían dado con mi madre para hacerle saber que habían localizado a su hija en Madrid.
¡Serían peliculeros!.
Peliculeros y traicioneros los jubilados esos.... ¡en otra ocasión no les diré ni mu!.

martes, 31 de enero de 2012

Monito Tobías

Se me han agotado todos los recursos que había imaginado para salir airosa de esta aventura. Hasta mandé un mensaje de socorro al afamado director de cine, bueno, a él no, a su productora, adjuntándoles la entrada de "Estimado poderoso", porque me dio un pálpito con el monito ese.
Hacia finales de lo que se dio en llamar Movida Madrileña andaba yo por esa capital haciendo campaña por mi secta y sustentando un negocio de venta de "Monitos Tobias" que nos resultó muy lucrativo a mi marido y a mi.
Para ilustrar "Estimado poderoso" me fui a la red a buscar, sin ánimo de encontrarlo, a mi querido mono de otros tiempos, y sin embargo ¡ahí estaba!, ¡el mismo!, ¡tal cual!. Capturé la imagen y la guardé. Me fijé que provenía del muestrario de una fábrica de juguetes.
"Si se sigue fabricando.... podríamos ver de repetir el negocio en Inglaterra"....; cuando esta idea se nos puso en marcha ya era demasiado tarde, y solo había pasado dos días.
Ni rastro de mono en Internet, ni rastro de fabricante; y lo  más misterioso es que cuando me fijé en la foto archivada, vi que ponía que la imagen había sido extraída de la red tres años atrás, hasta constaba la hora, que no era la mía.
¿No era eso enigmático?, ¿sería signo de algo? ¿estaría alguna fuerza paranormal actuando a mi favor?. No costaba nada, por si acaso, enviarle un mensajito a mi estimado director.
PD: En realidad eran dos los queridos directores que tenía pensados, lo que pasa es que al otro no lo he podido localizar.

lunes, 30 de enero de 2012

Ferretería

Esculturas de Antonio López
Mi marido cuando estamos de malas puede llegar a remontarse a la prehistoria de nuestra relación para hallar ahí la simiente de nuestro conflicto. Lo demuestra el hecho de acordarse como si se las hubiese clavado en la garganta de las tijeras que desaparecieron de la cocina treinta años atrás. Aunque nunca se supo que fue de ellas, para él quedó certificado que mi sempiterno despiste las había hecho ir a parar al cubo de la basura.
Aunque yo no tenga tan larga memoria, cuando me atizan también puedo avivar mis lejanas impresiones y acordarme que me pareció increíble en nuestra segunda cita que tras rebanarme, solita, la yema del pulgar abriendo una lata de choclos, saliéramos camino del ambulatorio, toalla en ristre ensangrentada, y a él no se le ocurriera mejor cosa que dejarme aparcada en el coche frente a la playa para irse a tomar el primer café de la mañana al bar Luna de la costanera.
Reconozco que con el tiempo nos fuimos afinando, porque ahora no tenemos ningún conflicto cuando vamos juntos al supermercado, pero al principio era terrible. Por ejemplo. Todavía cortamos el pan con el cuchillo de la discordia, que salió muy bueno, aunque perdiera al poco la virguería que lo hacía atrayente, pero ya teníamos uno y servidora pretendía frenar la compra, lo cual fue visto por mi futuro marido como un acto castrador peor que si hubiese aplicado el utensilio para lo que se puede llegar a imaginar.
Quizá nuestra avenencia haya aumentando en proporción inversa a nuestro poder de adquisición, ¡espero volver a pelearme!, aunque  antes de eso no nos fue tan mal el día que confeccionando unas estanterías de madera me traspasó con el taladro la punta del dedo medio. Solucionamos el asunto con unos chupitos de vodka y quedamos tan amigos.

domingo, 29 de enero de 2012

Será niña

M. C. Escher
Temí por la continuidad de la pareja y de nuestro alojamiento, pero parece que de momento no corremos peligro.
En el ambulatorio les acaban de anunciar que va a ser niña; entonces han regresado exultantes y él está ahora abajo preparando un buen desayuno mientras ella lo espera en el sofá con las manos englobando la media barriga al aire. 
Si lo vivido deja huella, esta temporada con la familia de él les habrá impreso una de dinosaurio.
En el futuro, cuando estén a mal, Monika le va a echar en cara que se trajo a la madre víbora y al hermano raro sin considerar su necesidad de calma y concentración; Seweryn le reprochará que no pusiera el mínimo empeño en ayudarlo a atender a los suyos.
La verdad es que tienen una situación complicada con ese par.
Seweryn los quiere mucho y llegaba de las vacaciones en Polonia cebado y satisfecho de haber pasado unos días con ellos. La madre lo debía de alimentar como a una vaca sagrada.
Mientras tanto Monika lo pasaba a la distancia, en su casa del mismo pueblo.
La madre llora, implora, le hace teatro a su hijo por teléfono, ya lo hacía en vida del padre, pero ahora más. Es Monika la que me cuenta. Seweryn es tan responsable. Ella se pone de los nervios.
Según Monika su familia es diferente, nada que ver con la de él.  La suya es para sentirse orgullosa. Y así se lo hace ver a Seweryn.
Bueno, por lo menos de momento se han quedado sin boda. Eso por un lado les habrá echado tierra sobre  un sueño, pero por otro seguro que les alivia de algún conflicto, que ella ya tenía una espina clavada en el pasado por algún comentario de los padres de él con respecto a su financiación.
Y para terminar, la anécdota del chaquetón, que a mi me hizo gracia, pero que a Monika le subió el enfado hasta la estratósfera.
Resulta que un extraño día se la llevó a comprar un exprimidor y la señora se le escapó en el gran almacén y al rato la vio venir toda decidida con una prenda peluda entre las manos solicitándole el teléfono para llamar a Seweryn.
Se puede imaginar cuál fue la respuesta del hijo.
La verdad es que dejando de lado la cuestión de espacio vital, yo estaba bastante entretenida siguiendo los episodios de esa  telenovela en casa, que vamos a ver como sigue, ahora que ya se han ido.


sábado, 28 de enero de 2012

Buenas y malas nuevas


Seweryn mandó su coche a revisar, lo lavó a conciencia y lo puso a la venta. Se compró una moto de cilindrada media, el equipo más flamante del catálogo y una bicicleta. Pasaban los meses y el coche seguía aparcado frente a la casa. Echaron cuentas y volvieron a contratar el seguro, así es que de nuevo dispusieron de él para llenarlo en el  supermercado en los días en que su familia estuvo por aquí, aunque ese no fuera el real motivo de devolverlo a la circulación.
A los veintiuno Seweryn se vino desde Polonia a Inglaterra a buscarse la vida. A los veintisiete ostenta un cargo intermedio en la cocina del restaurant de un selecto club deportivo dónde se sirve comida estándar. Aspira a tener horario regular de lunes a viernes en una plaza menos extenuante. En casa el también se encarga de la intendencia culinaria, para ellos dos, que en unos meses van a ser tres, dado que Monika está embarazada. 
Imaginaba a la madre de Seweryn como una anciana, pero resultó ser más joven que yo, aunque eso sí, un tanto más achacosa. Yo no me lo podía creer, apenas pisó la calle en los dos meses que estuvo aquí. Tampoco veía la tele inglesa y hacia el final decía que este país no le gustaba nada de nada. A lo mejor fue porque un día su hijo le consiguió trabajo en su gimnasio y quedó tan reventada que no pudo volver. Además de que el pago le pareció una miseria, Monika dixit.
Alguna vez la señora se aventuró hasta el tendedero del jardín, en tanto que el  hijo menor permanecía tumbado en el sofá. Los dos fumaban en el invernadero y dormitaban la mayor parte del día en su cubículo para revivir cual caracoles con la lluvia al escuchar la moto de su esperado entrando por el pasadizo.
Con esa mujer yo me podía entender: una sonrisa por aquí, una sonrisa por allá, "patatas, potatoes, ziemniaki"; con el chico ni intentarlo, bueno, lo de sonreírle sí, por si acaso, y es que a veces se te quedaba mirando de un modo..., también le decía "hello, hello", cada vez que pasaba por su lado y a veces recibía leve señal de respuesta y a veces no.
El caso es que al chico le acaban de diagnosticar esquizofrenia.

sábado, 21 de enero de 2012

Carta a Berta Canals

Marc Chagall
Estimada Berta Canals.
Me presento, 
Soy sobrina de Elvira Morell, de Xxxxxxxxx, que te daba masajes en Barcelona un montón de años atrás.
Me atrevo a escribirte por la conexión que tienes con mis recuerdos de infancia, cuando tu eras para mi la señora Colominas, nombrada a menudo por mi tia Elvira cuando volvía a casa de fin de semana.
También me ha ayudado a atreverme la lectura estos días en los diarios acerca de Steve Jobs, que se valía de su problema vital para tomar decisiones arriesgadas.
A mi también el tiempo se me está agotando, aunque en ello no me vaya la vida. 
Sé que se trata de ahora o nunca, y como veo claro el valor de lo que me llevo entre manos, es por eso que he decidido escribirte.
No estoy loca, créeme, es solo que tengo una visión de algo que podría ser una historia fantástica y me parece que tu eres una persona con un vuelo mental capaz de captar lo que esta aventura podría llegar a dar de sí.
Si mi ficción llevara a generar hechos reales, tu después podrías ser un personaje de película, interpretada por la gran Kathy Bates.
Lo que te pido, por favor, es que me des la oportunidad de venir a explicarte personalmente este lío.
Si he despertado tu curiosidad puedes buscar en Internet "Una aventura en Cambridge" de Susanna Morell.
Por adelantado te digo que yo no soy una escritora. El que sí es escritor, y gigante, es mi marido, Xxxxxx Xxxxxxx, que tiene una página web y un perfil en Facebook por si quisieras curiosear.
La tia Elvira está bien, triste porque el año pasado se le murió su Gustavo, pero acompañada por la familia y sus amigas de toda la vida que la están dando mucho soporte.
Si no he conseguido llamarte la atención, por favor, tira este escrito y no lo comentes con nadie, que este mundo es muy pequeño y no me gustaría que mi marido se quisiera divorciar o que mi familia en Xxxxxxxxx creyera que los aires de Inglaterra han barrido mi entendimiento.
Ha sido un placer pasar un rato contigo.
Recibe un cordial saludo, 
Susanna Morell. 

viernes, 20 de enero de 2012

Berta Canals

Sur la branche - Miquel Barceló
-¿Sabeis a quién me encontré el otro día a la salida de un concierto?, dijo mi tía Elvira en una sobremesa.
-¿A quién?.
-A Berta Canals....
Iba acompañada de un señor muy elegante....
Me puse enfrente de ella y le dije "¡hooola!"....
Me miro y dijo....
"¿¡Y tu quién eres!?"....
-"¡Elena Morell, mujer!", le contesté....
Es que hacía mucho tiempo que no la veía....
Me parece que la última vez fue en esa comida con Camilo José Cela*....
Mira si han pasado años....
Llevaba uno de esos trajes suyos, tirados, de color claro....
Siempre ha sido muy campechana Berta....
Le dije que me había quedado viuda y ella que también....
En la época en que le daba masajes no le gustaba que la nombrara por el apellido de su marido....
"Elvira no; yo soy Berta Canals" me decía....
El señor que la acompañaba, ¡oh que era bien plantado!, dijo de mi: "esta señora no se va a quedar desparejada por mucho tiempo" (mi tía estaba con unas amigas)....
¡ah!, si supiera lo triste que estoy....
¿Sabeis que hacía Berta mientras tanto?.
-¿Qué?
-Tenía entre sus dedos un borde de mi abrigo, así ¿veis? (acariciando, o palpando, el clásico paño de pelo de camello como mi tía lo estaba haciendo con el lino del mantel).
-Tieta*, intervine yo, ella vive en el campo ¿verdad?.
-No, no. Ella vive en Barcelona, como siempre. Lo que pasa es que se arregló la masía de sus padres para ir a pasar temporadas. Iba con su autores, a hacer alguna comida, cuando venían a España, para agasajaros, supongo que seguirá igual, ella era muy de esas cosas, muy detallista.

Mira por donde me vine a enterar que había enviado mi inocente carta rumbo a una casa deshabitada.
Berta Canals es la mujer más poderosa del panorama editorial español, mítica agente literaria catalana, protectora de una impresionante nómina de autores vivos y defensora del legado de otros grandes que murieron, creadora de una de las agencias más importantes del mundo e impulsora de su continuidad en estos tiempos de retos digitales y económicos (según lo que acabo de extractar de la prensa).
De jubilada nada. La señora es octogenaria y luce un aspecto de lo más marchoso a pesar de su poca movilidad (según lo que puedo apreciar en las fotos). 
Me vine a enterar al día siguiente de haber mandado la misiva que no pudo asistir a la entrega del Premio Nobel a otro de sus autores debido al fallecimiento de su esposo, que acababa de vender por una cifra millonaria los archivos de su agencia al Ministerio de Cultura español y que estaba negociando la venta de una parte de su agencia, probablemente al marido de una ministra.
Así que vamos a ver; un tanto difícil de verdad que lo tengo.
*Escritor español y  premio Nobel de Literatura
*Tía, en catalán

jueves, 19 de enero de 2012

Mujeres de Vermeer

Jan Vermeer- The lacemaker
Inicié una nueva campaña para buscar trabajo que no está dando fruto alguno. Quería repartir unos cuantos currículums por el área de cafés y restaurantes cercana al The Fitzwilliams Museum, dejar uno en la cafetería de este y de paso ver la exposición de pintura Vermeer's Women: Secrets and Silence. Le dije a mi marido si quería acompañarme.
Eran tres las mujeres que se exhibían brotadas de los pinceles del célebre holandés, razón por la cuál las demás debían de mostrarse tan sigilosas.
Como tenía que sacar copias nos dirigimos primero a la Central Library. Enchufé el pen-drive a un ordenador, elegí documento, cliqué impresión  y mientras iba a por las hojas mi marido permaneció frente a la pantalla.
-Cariño, me dijo al regresar, ya sabes que si tu me dices que no mire algo, no lo miro, pero me acaba de saltar a la vista el nombre de Berta Canals y he leído la carta.
-¡Pues vaya! eso era lo más fuerte. Si has leído eso ya puedes ver lo demás; de verdad que no me importa,  puedes leer todo.
-¡Pero si es una carta de lo más inocente!.
-Pues claro, ¿que pensabas?, yo soy una inocente.

No se habló más.
Le enseñé algunas calles que no conocía. Nos sentamos a comer nuestros sandwichs bajo una tenue llovizna; no hacía frío ni viento. Fue un día calmo y perfecto.

miércoles, 18 de enero de 2012

Dulces Fiestas

Antonio Machado
Pasaron mis vacaciones, la navidad, el fin de año, la madre y el hermano de Seweryn por la casa y mi temporada sobre la rama. Todo pasa y todo queda, como decía el poeta.

Principios de diciembre en España: Faisán a la vinagreta, caldereta de langosta. Familia reunida en ausencia de mis hijos y marido. Calamares rellenos, fideuà. Mesas muy puestas en honor de la que no iba a estar. Se me hacía extraño. En las fechas señaladas Lucas y Simón estarían   ahí sin sus padres. Lo disfruté y agradecí. En casa de mi hermano Pasqual, de mi hermano Mateu, de mi madre.
Veinticuatro de diciembre en Cambridge: Nochebuena polaca con sus doce platos típicos sin carne. Mesa larga, manteles bordados, vajilla nueva y excelente compañía, amigos todos de Monika y Seweryn.
Veinticinco de diciembre en Cambridge: Tradicional festín británico en casa de un cubano, José, amigo de mi marido y casado con Jenny, una inglesa que sabe cocinar muy bien. Tienen un bebé y estaba la madre de ella, ambas simpáticas y acogedoras. Pavo, verduras, salsas, mince pies y budín; coronas y acertijos surgiendo de cilindros dorados tras una leve explosión de pólvora.
Fin de año en el dormitorio: Solos, frente a nuestros ordenadores; obviamos las campanadas.

Dulces Fiestas regadas con buen vino y sin dejar de trabajar.

lunes, 16 de enero de 2012

Lauren & Hardy

Tiempos modernos - Charles Chaplín 
Llevaba dos meses sin escribir, pero el hostel me ha devuelto la afición, a fin de cuentas le voy a tener que estar agradecida.
Su directora lo puso a funcionar como un Bed & breakfast, esas casas familiares reconvertidas en hotelitos de cuarta atendidos por amables patrones capaces de ponerse a oler bragas y calcetines de sus huéspedes en cuanto estos se dan la media vuelta. No es que tenga nada en contra de esos establecimientos, es solo que imaginarlos me provoca alergia.
Así que la directora barrió con el sello duro del ex director ladrón a golpe de flores de plástico, rótulos en redondilla y pastelitos made in ella hasta conseguir enderezar al personal poniendo a cada uno en su lugar.
Ella cree en la bondad de su cometido, se lo toma en serio, lo noté en las charlas de la compañía, la tenía al lado y ni media broma se me ocurrió hacerle, hará carrera, porque vamos a ver, HNA es una institución caritativa, eso nos quedó claro, y ella, como inglesa de pro, está muy por ese tipo de labor.
"......con el ladrón al menos no había manera de confundirse", me dijo Wauter para mi sorpresa en el autobús de vuelta.
¿Tanto sería?.

                                                       
"Como te podría explicar" me dijo la señorita en noviembre, llevándose los dedos al entrecejo.
Lo que yo no podía entender es que tratara de escatimarme diez días de vacaciones, y menos bajo el razonamiento de que si ella no lograba comunicarse conmigo, entonces yo tampoco podría llegar a hacer un simple cálculo matemático.          
Me pone de los nervios sentirme atrapada en la descripción pormenorizada de este tipo de menudencias, pero que se le va a hacer, la cuestión es que tuve que empeñarme por mis dos semanas hasta recibir una carta que terminaba así: "Si estas de acuerdo con las condiciones, puedes irte en estos días tan ocupados".
A Betty Boop le fue peor, que se quedó sin las suyas debido a ese ajetreo constante.

Gracias de todos modos que nos puso a Terry. Como curranta esa mujer nos comprende y como capataza nos da instrucciones, a sus subordinados, que la obedecemos cual robots de primera generación. En navidad nos obsequió, a sus peones, con unas cajas de galletas por auxiliarla y nosotros a su vez le agradecimos que   nos hubiese metido a actuar de cómicos en una antigua película sin necesidad de pasar por casting.
Ahora he de rellenar las casillas de una hoja con las ideas que se me ocurran para mejorar mi talento, el del equipo, la propaganda y demás incredibilidades a exponer en una entrevista personal. ¿No es un tanto perverso todo esto?. En  los tiempos del viejo proletariado estas cosas no sucedían. Creo que voy a acudir ataviada con un bombín.

sábado, 19 de noviembre de 2011

El salto


Un hombre se encuentra suspendido de una rama en el vacío del precipicio por el que se acaba de caer.
-¿Hay alguien ahí?, ¿hay alguien ahí?, clama.
Tras el eco de sus propias palabras le llega una voz que pareciera estar brotando de la nada.
- "Aquí estoy hijo mío. Suelta tus brazos y déjate caer que en la gracia protectora del Espíritu Santo y a la luz de mi Santísima Madre un coro acrobático de ángeles serafines te recogerá sobre mullido lecho y comandado por el arcángel San Miguel, jefe máximo de mi ejército celestial, te elevara en volandas hacia el reino de la salvación en tanto que unos ángeles menores con sus palmas .....
-Vale, vale, pero..... ¿hay alguien más?.
(Hasta aquí llega la adaptación de un chiste de Eugenio,  profesional y genial contador de ellos  fallecido antes de tiempo).


Yo, de tirarme a un precipicio no iba a hacerlo por un barranco seco y pedregoso para tener la certeza de estampar mi cráneo contra una roca al llegar abajo o en el mejor de los casos quedarme colgada de una rama   sarmentosa para no ser rescatada y llegar asimismo a ser pasto de buitres en cuanto el cansancio me abatiera. 
No, no, yo preferiría lanzarme por una catarata. Mi figura ensombrecida cayendo por entre una masa blanca; al fondo, aguardando, una superficie líquida; de lograr el control sobre el cuerpo podría incluso irrumpir en ella cual saeta para  llegar a salvarme, igual que lo han venido haciendo tantos Tarzanes y demás aventureros a lo largo de la historia.
Acababa de referí un pasaje parecido al anterior con buceo incluido hasta la orilla y quedar absolutamente reconfortada cuando una torpe maniobra en las teclas del ordenador mandó el texto íntegro hacia el limbo de lo irrecuperable.
Me quedé demudada.
¿Se habría acabado en ese punto la aventura?.
¿Me quedaría colgada para siempre de la rama del precipicio por el que nunca quise tirarme?.
El tiempo dirá.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Atrevimiento


No me funcionó el plan A y tampoco el B.
Así que me he quedado como suspendida en el vacío.
Más que suspendida, cayendo y cayendo.
Espero que se me ocurra algo pronto.
Me parece que con estos métodos estrafalarios no voy a llegar muy lejos; la cuestión está en que sin ellos me parece que menos que menos.
Puede que el atrevimiento no siempre funcione.
Ya que me tomé el trabajo voy a cortar y pegar a continuación la carta que mandé por email  a una de las más importantes editoriales de Barcelona.

CARTA A LA EDITORIAL XXXX XXXXXX:

Estimados Xxxxx Xxxxxxx y demás miembros del equipo cuyos nombres no conozco todavía.
Permitidme que me presente.
Me llamo Susanna Morell, vivo en Inglaterra, soy la mujer del escritor Xxxxxx Xxxxxxx.
Llegué a Cambridge en julio del año pasado a fin de buscarme la vida y algo más. Por impulso de un momento empecé a contar, cada día algo de lo que me iba sucediendo.
Mis vivencias en Cambridge, su escritura y la interacción que se va dando entre ambos campos me tienen  metida en una aventura apasionante que pienso podría resultar de interés también para un posible lector.
La historia cuenta con principio, final y peripecias por medio; un final todavía por narrar, pero que cerrará perfectamente el relato en el exacto momento en que un editor decida publicarla.
Se puede buscar en la red:
“Una aventura en Cambridge” – Susanna Morell
(Nadie sabe que existe)

Mi marido también vive ahora en Cambridge. 
Xxxxxx Xxxxxxx es un “escritor de culto”; a un periodista se le ocurrió nombrarlo así y los demás se fueron repitiendo. Este rótulo le ha quedado como una especie de sambenito para espantar editores.
Xxxxxx Xxxxxxx es un autor a descubrir. Estoy segura de que podría ser leído con placer por un sector amplio de público. Me avalan los mensajes que le llegan como por goteo, de España, de Sudamérica, de gente que por remota casualidad dio con alguno de sus libros y le escriben, admirados y agradecidos, en su mayoría gente joven. 
En Cambridge mi marido acaba de parir a su última criatura.

Os ofrezco un pack. 
Xxxxxx Xxxxxxx con “Xxx xxxx xxxx”, el excéntrico relato de un escritor maldito + Susanna Morell con “Xxx xxxxxxxx xx Xxxxxxxxx”, lo que puede llegar a dar de si la vida al lado de un escritor maldito.

Me doy cuenta de que todo lo anterior puede llegar a resultar un tanto raro e inaudito, pero yo no me fui hasta Cambridge para que nada extraordinario me pasara. Además, pensándolo bien,  la mia podría ser la historia de una emigración cualquiera con el happy end que todos quisiéramos leer en días de  crisis como los  que estamos viviendo.

Con cariño me despido.
Susanna Morell.

PD: Mi marido no tiene ni idea de todo esto, si alguno lo conoce o por casualidad entra en contacto con él, por favor, ¡no le digáis nada!.

sábado, 5 de noviembre de 2011

La tasa mágica

La Alicia de Lewis Carrol
por JohnTerriel
Monika cuenta con una licenciatura en derecho obtenida con las más altas calificaciones en la prestigiosa Universidad Real de Varsovia. También contaba con cinco mil libras ahorradas para pagar el  curso de posgrado en derecho internacional que quería hacer, pero resulta que el parlamento británico aprobó el año pasado una reforma educativa que elevará las tasas al triple de lo que venían siendo, así que ella tendría que entrar ahora, que todavía le sale barato, o seguir limpiando suelos hasta la eternidad, dado que para ese tipo de cursos no se contemplan becas o créditos.
Monika fue a informarse a Anglia Ruskin University. La atendieron muy amablemente y le dijeron que teniendo en cuenta su historial académico tratarían de facilitarle el ingreso.
Contenta, aunque cautelosa, nos explicaba lo anterior.
Lo mejor fue cuando le llegó la carta.
La facultad consideraba que en su caso especial la cantidad a abonar por el curso de un año de duración oscilaría entre las diez mil y las diecinueve mil libras esterlinas, es decir, redondeando, unos veinte mil euros o dólares. Tratándose de la universidad "asequible" de Cambridge no estaba mal. Lo único que restaba por saber es en función de qué iba a oscilar el importe dentro de esa franja tan elástica.

De nuevo Monika se plantó en la  facultad. La persona que la atendió decidió investigar en las cláusulas internas si tales cifras eran posible.
Lo eran, pero quizá se pudieran arreglar.
En dos días la tasa encogió hasta las cuatro mil quinientas libras.
Monika se afanó en firmar antes de lo que pudiera suceder.

viernes, 4 de noviembre de 2011

Mudanzas caseras

F. Ibáñez - Mortadelo y Filemón
Con lo bien instalados que estábamos, ¡cataplum!, se produce un accidente en otro país, pega topetazo en esta casa y por carambola podemos irnos todos a rodar hacia cualquier lado no advertido.
Para empezar mi marido y yo hemos tenido que reducir nuestro espacio a una sola habitación.
Desembarazado de nuestras pertenencias el otro cuarto, Seweryn se puso manos a la obra y lo hizo mutar de apariencia en un santiamén. Quedó muy arregladito, hasta un ambientador de manzana les colocó. Podrán estar contentos los que están por llegar.
Monika está de los nervios. Dentro de un mes tiene un examen de inglés donde se la juega a una sola carta para poder entrar en Anglia Ruskin University a cursar un posgrado en Derecho Internacional. Seweryn le ha prometido que nadie va a interferir en su concentración y en pos de ello ha trasladado a su dormitorio "conyugal" la mesa de estudio que tenían instalada en la planta baja.

jueves, 3 de noviembre de 2011

Chinelas fucsia

Óleo de Henri Matisse
Estando en su dormitorio el hermano de Seweryn escuchó una noche a su padre llamándolo fatigosamente desde el suyo. No acudió. Si el chico llegó a pensar algo quizá fuera que el hombre se había vuelto a pasar con la bebida. A la mañana siguiente se lo encontró muerto en la cama. Muerto a los cincuenta y dos años.
Yo sabía por Monika que Seweryn tenía algunos problemas en su familia. Él nunca nos dijo, Monika tampoco nos contó y yo no pretendía saber, aunque estaba segura de conocer a uno de ellos en persona.
Hacía dos semanas que habían vuelto de unas vacaciones cuando tuvieron que repetir el viaje a Polonia por motivo del fallecimiento. De retorno Seweryn le trajo a Monika, que regresó primero,  un paquete de parte de su madre.
¿Qué hacen aquí estas chinelas tan despampanantes? me pregunté cuando las vi aparecidas sobre el mueble zapatero de la entrada. Resolví que las habría dejado ahí Anna, la mejor amiga de Monika, para usarlas cuando viniese de visita; al menos aparentaban de su talla.
Hoy en el desayuno Monika me ha puesto al tanto.
-¿Acaso no te parecían para mí?, me ha preguntado en tono socarrón. Tenía ganas de hablar. No había podido dormir bien. Te aseguro que esa mujer está tramando algo.
-Yo seguía su discurso mientras me iba comiendo el bocadillo.
-Empecé a notarlo incluso antes del entierro, en pequeños detalles, y ahora estas chinelas....
¿Tu sabes?, regalar calzado en Polonia está visto como señal de que el obsequiante desea echar de un puntapié al obsequiado....
Al sacarlas de su envoltorio me dí cuenta enseguida de que el peligro estaba ingresando en mi casa....

jueves, 20 de octubre de 2011

¡Corre el riesgo!

La historia de amor feliz que yo tenía pensada para Jessy y Jamie no llegó a prosperar, ni antes ni después de las vacaciones de Jessy en España, de donde llegó pizpireta y bronceada a renovar por un rato el ambiente en la recepción y a hacerle abrir los ojos un poco más a Jamie cada vez que se aparecía por la cocina.
Al poco de que él se fuera, Jessy me vino a contar lo apenada que se sentía por su ausencia, más de lo que nunca hubiera podido imaginar.
-Bueno Jessy, ahora ya pasó, ¡habértelo ligado a tiempo!,  le contesté. ¡Con lo bonita que es esta ciudad!.... yo pensé que lo ibas a sacar a pasear, que  te lo ibas a llevar al centro, a comer una pizza, a tomar una cerveza al lado del río si más no fuera....
-Jessy me miraba con cara de asombro.
-No te asustes, Jessy, ya te dije que me gustaba hacer de celestina....¿cómo le iba a gustar Cambridge si no salía de este agujero?.... ¿te acuerdas cuando me comentaste que tenías ganas de irte de escapada a la costa?.... al momento te imaginé con él junto al mar..... hubiese estado bien......¡alejarlo un poco de todo esto!.
-Susanna, ¿quieres que te diga una cosa?
-¿Qué?
-Que si él se hubiese atrevido yo no lo hubiese rechazado en absoluto.
-¡Ahí está!.... ¡ya se lo tenía dicho!.
- Pero cómo Susanna..... ¿hablaste también con él?.

Mensaje en una botella para Jamie:
Mira Jamie, si pasado el tiempo vienen los de la televisión a tu encuentro queriéndote llevar a algún programa a hablar de nuestra especial relación, no lo hagas sin que antes te hayan soltado una buena pasta, o me decepcionará saber si me entero que tus pruritos te impidieron hacer negocio a mi costa.

lunes, 17 de octubre de 2011

Untado de fábrica


Jamie ejercitaba sus músculos y pensaría que estos le conferían su atracción, pero yo creo que, de tenerla, esta le vendría dada por algún pringue especial que le alcanzaría hasta las neuronas y con el que habría llegado al mundo untado de fábrica. 
Bastantes mujeres se fijaban en él, aunque puede que esto sucediera después de que él hubiese depositado en ellas su amable atención.
Jamie creció delgado en una familia que no lo estaba demasiado y su madre trataba de alinearlo con el resto dándole a engullir tandas de  huevos crudos sumergidos en leche.
Quién sabe si de haber nacido en un medio propicio no hubiese podido llegar a ser varias cosas; entre ellas, se me ocurre, un actor al estilo de Nícolas Cage, pero como ese no fue el caso, nunca se llegará a saber.
Sea lo que fuere, lo cierto es que él nunca dio a entender que quisiese ir más allá de dónde estaba, salvo a España, por un rato, porque dudo que resistiera estar alejado de los suyos por mucho más.

domingo, 16 de octubre de 2011

Miseria

Hasta mi marido recibe mensajes de gente que debe de pensar que él tiene influencia.
Y así es; a mi me influye.
-¿Cómo es que tu insistes, me dice él, en que te has venido a Inglaterra a buscarte la vida y sin embargo consumes las horas en el ordenador pensando y escribiendo en español  en lugar de ponerte a estudiar inglés?. Tu harás lo que quieras, por supuesto, ¡todos somos muy independientes en esta familia!, pero yo te digo; a mi me parece que lo principal sería que te aplicaras con el idioma si es que quieres progresar.
¿Cómo podría explicarle?. Él no tiene manera de saber. Progresar no me hace ninguna ilusión. Me imagino progresando y me agoto solo de pensarlo.  Algo tiene que pasar antes que modifique de golpe el panorama, que me cambie de linea a tiempo. Estoy tratando de provocar eso.
La miseria por una temporada puede resultar graciosa, pero alargada y recrudecida puede llegar a retorcerte la sonrisa y los dientes hasta conseguir borrártelos de la cara; y a ver como podría uno reírse entonces sin ellos, con un boquete negro en su lugar  para espantar  al personal.

sábado, 15 de octubre de 2011

Estimado poderoso

  • Estimado señor editor. Tengo una novela histórica inédita titulada El ermitaño negro del Apocalipsis. El tema aquí no es narrarle la historia, sino que sepa que existe."
  • Hola mi querida artista. Mi madre quiere localizar a la tuya, supongo que por nostalgias de los años le ha bajado esta necesidad a la hacedora de mis días. Soy nieta de fulanita. Yo también tiendo al espectáculo, estoy haciendo mis pinitos ..."
  • Apreciado Director de Cine. Si tiene la posibilidad échele un vistazo a mi trilogía (puedo hacérsela llegar si lo prefiere); es del estilo de El señor de los Anillos ....".
  • Querido Pedro. Me permito escribirte por los recuerdos de juventud que me atan a ti, cuando yo andaba vendiendo monos de peluche por el Mercado del Rastro madrileño y te veía pasar muy cerca de mí en actitud reconcentrada, seguramente perfilando en la imaginación tu último proyecto.... Tengo algo que creo podría interesarte....".
¿Porqué habría de existir una diferencia entre ellos y yo?
Sin ir más lejos el último ejemplo bien podría acoplarse a mi persona, si no fuese porque yo nunca mandaría un mensaje tan horroroso.
Así que ojalá la receptora de mi carta llegue a discernir, porque de entrada no es tan distinto lo por mi enviado, de lo arriba expuesto.

viernes, 14 de octubre de 2011

Dedos cruzados


Lo que menos me gustaría es que la carta me llegara devuelta.
Puse en su remite la dirección del hostel y ahora entro cada mañana a la recepción con los dedos cruzados para no encontrármela.
De no verla más, siempre me quedaría la posibilidad de imaginarle diferentes versiones a lo sucedido, en el improbable caso de no recibir respuesta.

Lucas ya está aquí. Se ha venido con un amigo de Lleida. El amigo llegó vía Barcelona, mi hijo vía Madrid. Pau se hospeda en casa de Xavi. Xavi es el único que permanece en Cambridge de toda la pandilla de estudiantes-currantes-medio parientes que se juntaron aquí el año pasado. Xavi aguanta porque se ha echado una novia polaca con la que le va muy bien; trabaja en una pizzería y es hijo único; sus padres deben de estar cruzando los dedos también, a la espera de saber a dónde va a ir a llevarlo la licenciatura de químicas que tan gustosamente le costearon.
Nuestro hijo está hecho todo un hombre de negocios,  y no quiero ni imaginar qué es lo que piensa él que estamos hechos nosotros.

jueves, 13 de octubre de 2011

Lígatelo

Poderosa Afrodita - Woody Allen
Un día Jessy vino cariacontecida a decirme que no sabía qué le estaba pasando a Jamie.
-Es que cuando por las mañanas coincidimos en la cocina de la casa está fatal, me elude, ni me habla. Ahora he ido tras la barra a prepararme un café y casi me fulmina con la mirada. No sé que le ocurre, está más raro....
- Lígatelo.
- ¿Cómo?
- Que sí, que te lo ligues y verás como se le pasa.
- ¡Pero, es muy mayor para mi! (su entonación y el mohín que puso daban a entender que no terminaba de creérselo).
- ¡Qué va a ser mayor! ¡Si Jamie es como un niño!.
- Sí, eso es verdad.
No se habló más. Nos dimos vuelta y cada una partió hacia lo que tenía que hacer.

A los pocos  días  se prestó voluntaria para ayudarme con las camas.
Supe que nada entre ella y Jamie había progresado cuando retomó la conversación en el punto en que la habíamos dejado.
- ¿Porqué me dijiste eso el otro día?
- Porque sí, porque sé que le gustas.
- ¿Gustarle, yo? .... ¿qué dices?....no creo que se haya fijado en mi....... no ves que estoy gorda.
- ¿Gorda?...¿cómo vas a estar gorda?...... Te digo que sí... que le gustas.
- Pues si tan segura estás, dime al menos porqué.
- Vale.... te lo voy a decir......pero no vayas a contárselo a nadie.....¿de acuerdo?
- Sí, te lo prometo.
- ¿Te acuerdas el año pasado cuando estuviste aquí con tu amiga?
- Sí.
- Bueno, pues esa mañana él vino todo alborozado a decirme que estaba desayunando en el comedor una chica medio española medio inglesa que conocía del hostel de Oxford, "es la de cabello rizado sentada a la mesa aquella del fondo con una amiga".
Luego os vi a los tres charlando.
Hacia el final me acerque a saludarte ¿te acuerdas?. Me caíste bien; (me cayó bien y más que nada pensé que una mujer como esa podría valerle de mucho a Jamie).
En cuanto salisteis por la puerta le pregunté si tenía tus datos.
-No, no, que va.
-¿Así que no piensas contactar con ella?.
-No.
- Vaya, pero si yo vi que te miraba con mucha simpatía....
- Si, pero.....  
-...... ¿y sabes que me dijo?. 
-¿Qué?.
- Que de una mujer como tú podría llegar a enamorarse.........¿Te lo puedes creer?..... ¿Tu lo entiendes?.
- Jo Susanna, no me lo puedo creer....si apenas habíamos dormido.....yo llevaba unas ojeras impresionantes.
- Pues mira, él no las notó.
- ¡Qué se podría enamorar de mí!....vaya..... (a Jessy se le llenaron los ojos de chispitas) .... ¡con lo horrible que yo me veía esa mañana!.

Skate Boarding

Me dolió  bastante cuando Jamie se fue.
Desde el día que vino a mi encuentro en el comedor a saludar a la novata, hasta la mañana anterior a su abandono, siempre me sentí tratada por él como una reina.
Jamie me decía que él no hablaba propio inglés y así debía de ser porque su acento me chirriaba un tanto al oído cuando lo escuchaba a lo lejos platicando con otros.
Jamie sentía una especie de amor por España y no podía entender qué hacia yo en Inglaterra proviniendo de un paraíso como ese. "Ya te darás cuenta, me decía, este no es un lugar bueno para vivir".
De niño viajó a la Costa Dorada, a Salou, para participar en campeonatos de Skate Boarding y de adulto pasó tres meses en un pueblo de Valencia.
"En Cana esto", "En Cana lo otro", me iba contando. ¿Por dónde caería ese villorrio que ni siquiera aparecía en el mapa? me preguntaba, hasta que dí en que no era un pueblo, sino a una mujer que me estaba nombrando, Encarna, la enfermera levantina que fue su novia y cuya fotografía, me dijo, todavía se mostraba a la vista en un anaquel de la casa de su madre.

miércoles, 12 de octubre de 2011

De camino

Mata Mua - Paul Gauguin
Esta noche es importante. La carta ya estará volando hacia España.
Le he dicho a mi marido que si tiene sueño se acueste en la cama de su despacho, porque necesito quedarme un tiempo más. No sé qué estará pensando. Nuestro hijo Lucas llegará de visita pasado mañana y para entonces quiero estar despejada de estas cuestiones.
Me gustaría decirle a la receptora de mi escrito que no se inquiete, que no he puesto todas mis esperanzas en su persona; aunque sí que me gustaría muchísimo establecer tratos con ella.
Por si acaso, estoy pergeñando un plan B.

Ahora mi marido ha entrado (el trajín entre nuestros dos cuartos es continuo) y me ha dicho:
- Estaba pensando una cosa que si te la digo no creo que te vaya a sentar bien.
- Venga, va, no me dejes así, ya  has empezado.
- He pensado que el hecho de que tu me eligieses a mi como pareja denota que no eres demasiado  inteligente. Si quieres puedes escribirlo en el blog: "Mi marido me ha dicho esto". Piénsalo un poco; verás como tengo razón.
-No le he contestado, pero me ha hecho gracia, porque es algo que he venido pensando en los últimos tiempos, no que anduviera escasa de mollera, sino que él estaba en lo cierto cuando muchos años atrás me venía diciendo que fui yo la que lo eligió a él y no al contrario.
- "Tu fuiste la que se quiso meter conmigo", "recuerda que yo te decía que te metieras con el de la moto".
- Que va, no fue así; además ¿cómo es posible que de entre tanto hombre circulando a nuestro alrededor te fueras a fijar precisamente para mi en el más soso y escuchimizado?, ¿sería por la Kawasaki?.

Recuerdo que al poco de habernos conocido él contó en una reunión de amigos que imaginaba en un futuro en la Polinesia, surcando en velero sus mares y dejándose caer en brazos de la belleza exótica. 
-Vaya, pensé, no me pinta en su panorama.
Por aquel entonces yo era  muy pardilla; no había entrado todavía en el juego de las compatibilidades.
Pero en fin, yendo a lo que iba, de alguna manera me di cuenta enseguida de que él era el hombre que me iba a llevar tan lejos como yo quería ir. Y creo que no me he equivocado en absoluto.

domingo, 9 de octubre de 2011

Heroína de videojuego


Ayer eché una carta al correo.
En la vida me había atrevido a tanto.
Sentí un vacío en el estómago al oírla deslizándose por el interior del buzón.
Ya está. De aquí no la saca nadie hasta mañana por la tarde, pensé. Espero que no le agarre la humedad. Se lo ve muy reforzado a este buzón británico.
Era un buzón que queda sobre Mill Road a cuatro pasos del establecimiento  donde le compré el sello para Europa al pakistaní amable que me atendió como si se estuviera tratando de una transacción importante.
Me ha llegado la hora de entrar en acción.
No puedo pasar otro año narrando las lindezas del paisaje conforme van cambiando las estaciones. No puedo quedarme sentada, encantada, lustrando los escalones del hostel a la espera de la llegada del hada madrina, entre otras cosas porque correría el riesgo de ser atropellada por esa otra, la inquieta, justiciera, heroína de videojuego, que anda ahora trepando por esas mismas escaleras dispuesta a lanzarle unas ráfagas de cañonazo con su bazuca al primero que se le cruce interrumpiéndole el paso hacia adelante.

jueves, 6 de octubre de 2011

No señor

Óleo de Antonio López
No señor. Yo nací para algo grande.
No he esperado hasta ahora para terminar comida por los gusanos antes de estar muerta.
Llevo un año repartiendo currículums, mandándolos vía Internet, endosándoselos a amigos para que me ayuden, rellenando solicitudes de empleo en la University of Cambridge o en los College; para servir, para cortar patatas, para limpiar; colándome por los pasillos y dependencias a fin de que me vean la cara y no me descarten de entrada para una entrevista, con las esperanzas altas y el descubrimiento por bandera; sin mensajes de respuesta, con cartas institucionales, que gracias, que tal vez en la próxima; pero ha llegado un punto en que he dicho: "Esto no puede continuar así".
Fue tras el encuentro en la galería comercial Grand Arcade con la única persona que contactó conmigo. Un hombre del que recibí no una, sino cuatro llamadas, con lo cual ya sospeche de las bondades del trabajo. No obstante, hacia el lugar de la cita me fui, para no descartar sin saber de cierto.
- No era mala oferta, según el encargado: "Podríamos hablar de una tarea más bien "cosmética" que de limpieza".
- Claro, ya me doy cuenta, un trabajo de esteticista para maquillar baños a fin de que luzcan siempre impecables en horas abiertas al público.
- ¿Le parece este un trabajo adecuado para usted?.

miércoles, 5 de octubre de 2011

El abejorro tontorrón


Un abejorro gigante estaba empeñado en pasar entre las varillas metálicas de la parrilla de una lámpara de luz actínica en la cocina para ir a achicharrarse en su interior, atraído sin saberlo hacia la muerte. En caso de no lograr su propósito hubiese perecido lo mismo de agotamiento porque su frenesí lo mantenía batiendo alas y patas a un ritmo insostenible. 
Rebotando contra las paredes transparentes de dos envases de nectarinas que a modo de valvas de almeja lograban aprisionarlo lo transporté hasta la calle para liberarlo en el aire del cautiverio que le había salvado la vida.
El tontorrón a los diez minutos ya volvía a estar revoloteando por el comedor.
-Mira que si entras en la cocina, trataba de decirle telepáticamente,  te juro que no te vuelvo a librar si te vas directo hacia esa estúpida luz violeta que justo está puesta ahí  para hacerte desaparecer.

sábado, 1 de octubre de 2011

¡Ni una cervecita!

               William Turner
Jamie debe de tener sus problemas, pero es que además este hostel lo ha tratado fatal.
En julio, sin chef y en plena maratón de trabajo me entretuve en traducir una nota de la directora dejada en el despacho de la cocina que venía a decir lo siguiente:
"Para James y Jamie. ¡Adelante muchachos; que el ánimo no decaiga; estamos a mitad de travesía; de esta saldremos ganando!", seguido de alguna indicación y números de contacto por si algo gordo llegara a suceder. 
¿Porqué se estaría ella incluyendo en el plural, me pregunté, si se había ido de fin de semana largo, al igual que la subdirectora,  y eramos nosotros, los pocos que quedábamos, los que tendríamos que cargar con el paquetón de atender a los noventa estudiantes alemanes que estaban alojados en régimen de pensión completa?.
En esos días James y Jamie aguantaron sin rechistar presión, responsabilidades que no les correspondían y horarios increíblemente alargados a cambio de nada en absoluto por parte del hostel.
La intensidad, sumada a la improvisación dotaba de cierta gracia al asunto. En el fragor de las cacerolas hasta llegué a pensar que igual nos estaba esperando una copa al final del susodicho viaje, o un guateque cuando menos.
Con lo pasados de rosca que estábamos la noche en que el grupo se fue, bien hubiésemos podido continuar la fiesta con unas cervecitas. Pero no.
"Buen trabajo", le susurró la directora a James y luego a Jamie a la vez que firmaban en la recepción su hora de salida, yo también firmé pero no alcancé a escuchar nada.
A ellos les pareció el asunto de lo más natural. Yo no podía creerlo.
¿Para eso tanta arenga?.

Ahora Jamie estaba en apuros. Pidió unos días adelantados de vacaciones para estar con su hija.
La directora dijo no.
Él insistió a la siguiente mañana.  Su hija lo reclamaba y él no le podía fallar.
Algo grave debía de estar pasando para que Jamie se atreviera a amenazar con dejar el hostel sino.
Jamie, no te creas irreemplazable, le dijo la directora, como tú hay muchos buscando trabajo.
Eso  tiene que haberle dolido bastante, sobre todo en boca de ella.
Pero bueno, ya se sabe, así es la vida.

viernes, 30 de septiembre de 2011

Mensaje en Facebook


Jamie rompió con el hostel un día en que yo no estaba y desapareció para siempre de mi vista sin ni siquiera despedirse.
Pensaba dejar la amistad tal como él la había abandonado pero al final me dio pena y decidí contactarlo. Un e-mail a su dirección me llegó devuelto por un error de envío. En un último intento le mandé vía Facebook un mensaje.
Con el mensaje que sigue he dado por finalizada mi actuación es una de esas historias que le dan vidilla a la vida, como le escuché decir a mi cuñada Maite, y ella tenía más razón que un sabio, porque sino, vaya vida aburrida habría sido la del hostel.


(En inglés macarrónico)

Hola Jamie.
Solo quería decirte que me he sentido muy triste por como ha terminado todo. No podía ni entrar a esa cocina tan vacía sin tí. Si tenía que hacerlo, no podía detener las lágrimas.
Ahora veo que las cosas no podían continuar de esa manera y por eso tu tomaste una buena decisión. ¡Este hostel está siendo muy cabrón! (La última palabra en su idioma original)
Deseo que con el tiempo tus problemas se vayan solucionando y que todo esté bien con tu hija.
No pretendo que me contestes.
Solo quería darte las gracias por todo lo que tu me has dado.
Si algún día se te dan cambios, házmelo saber.
Espero que la vida te trate bien.
Un abrazo, Susanna.
¡Yo ya te avisaré cuando me haga famosa!

sábado, 17 de septiembre de 2011

Corner House Pub

Alex en el Corner House Pub
Ha resultado que Katie es compositora y cantante folk.
Fue Alex, que resultó que tocaba el bajo en una banda de rock, quién antes de regresar a Londres le indicó el pub de Cambridge donde era posible actuar.
Allí me fui anoche con Betty Boop, de la que acabo de saber que estudió Bellas Artes en Budapest y quiere ser diseñadora de joyas.
El ambiente estaba por caldear cuando entré al Corner House Pub.  Katie estaba charlando de pie con dos muchachos. Me fui a la barra a por una cerveza. Una pareja de ucraniano con escocesa allí acodada se volcó en aclararme el panorama ante la cantidad de surtidores existentes. Llegó Betti.  Fueron entrando los actuantes con sus instrumentos y algunos amigos. Un par de mujeres se movían entre las mesas haciéndose las divas. Una se me acercó y al oído me dijo algo de lo cual solo capté "lesbiana". Se les sumaron otras tres en la barra. Se mostraban cariñosas entre ellas, pero no creo que con eso lograran subirle la temperatura a nadie. El escenario parecía el tocador gigante de una artista de cabaret. Un chico de camisa a cuadros y guitarra al hombro entonaba sus canciones junto a una muchacha de melena corta y rebeca que le hacía los coros. Un hombre en silla de ruedas y cablecitos conectados a la nariz movía el cuerpo al ritmo mientras su acompañante lo hacía girar en el asiento.  La chica de Tanzania que teníamos al lado apareció sobre las tablas  junto a su bajista, el muchacho inglés que estaba con ella en la mesa. Nosotras compartíamos la nuestra con  Catherine, una economista francesa que tiene alquilada habitación en la misma casa que Katie.
Katie se vino desde Colorado a practicar la lengua holandesa en el pueblo de su abuela, a recorrer mundo y a buscarse  pubs como este para poder actuar. Tiene una voz muy buena. A saber lo que le ronda por la cabeza. 
-¿Qué compositores te gustan Katie?.
-Se quedó callada.
-¿Podrías anotarme alguno en este papel?
-Sí, por supuesto.
 En letra mayúscula me escribió uno solo, Joan Baez.
-Vaya, hasta ahí podía llegar.
 ¿Ella es tu inspiración?
-Si.

viernes, 16 de septiembre de 2011

letras-traducidas.net


A menudo me meto en ese espacio de canciones inglesas traducidas al español que recomiendo encarecidamente. Allí me siento como en mi casa, además de aprender inglés, espero. 

En junio traté de ponerme en contacto con su creador; me hubiera gustado enlazar esa página a mi blog o algo así.
De la lengua de Shakespeare a la de Cervantes. Desde Asturias, España. El archivo de canciones comienza en Julio del 2003. Hay alguien que lleva ocho años traduciendo las canciones que le apetecen o las que su público le solicita. Digo él por la supuesta foto suya de la entrada. No se si sacará algún beneficio económico. Ha tenido hasta la fecha 2.461.173 visitas; en el día de hoy 3.298.
Ahí conocí a Leonard Cohen. Esto basta para estarle por siempre agradecida al asturiano. 
Me sucedió algo similar a cuando me topé en Argentina con un  caudal de agua de magnitud y potencia inexistente rompiendo ante mis ojos en las Cataratas de Iguazú. 
Entre las canciones del canadiense hallé una que me dejó suspensa; ahí supe que mi nombre había sido bien elegido; Susanne.
El asturiano dejó de publicar en junio. Espero que sea por algo bueno.

jueves, 15 de septiembre de 2011

Estrella en ascenso

La flaque - Miquel Barceló
En este espacio sideral estoy más sola que un naúfrago en mitad del océano.
Ahora mismo acabo de perder el contacto con una estrella en ascenso. Puede que no vuelva a saber más de ella.
Se me apareció en el horizonte y su presencia inesperada me alteró por un rato.

Mensaje recibido de Vka:
-Susanna, deja un enlace de tu blog para ver el código.
Yo lo que pude ver es como de inmediato se me formaron grandes espejismos entorno a ese punto de encuentro en mitad de la nada.
-¿Qué es esto de estrella en ascenso?, le pregunté a Vka, ¿te vas a hacer famoso?. 
- No, no.  Yo gano con eso el solo placer de ayudar.
-El eso era que me estaba guiando en la solución de unos cuantos problemas técnicos que yo tenía con este servicio de la red.
-Pues los de la compañía deberían pagarte y muy bien, ¡que no solo de rótulos bonitos vive el hombre!.
-Él, a lo suyo, me iba dando indicaciones precisas.
-Yo seguía sus pasos y luego le preguntaba, primero de lo práctico y luego de lo que me parecía.
-Ese chico me encantaba, no se largaría por las ramas ni con un petirrojo a su alcance, quizá llegue a ser ingeniero informático.
Es posible que Bka sea uruguayo, Me lo imagino recién salido de la adolescencia atendiendo desde  el escritorio en su habitación  los problemas informáticos de almas juntadas este mundo de dios mientras su madre en la cocina se afana en preparar para la cena unas milanesas con puré de papa.
Digo que de Uruguay porque se me coloreó en el mapa de público un pedacito de América allá por encima de la Argentina, y por algún otro detalle linguístico. 
Ahora que todo me funciona de nuevo echaré de menos ese fugaz contacto con mi desconocido navegante.
Muchas gracias Bka. Espero encontrarte en la próxima.

domingo, 11 de septiembre de 2011

En mi propia casa

Acrílico de Carlos Gorriarena
Yo venía avisando a los que se encontraban allí: ¡Vengo a descansar!, ¡vengo a descansar!. Y lo cierto es que se portaron bien, uno hacía la comida, otro recogía la cocina, cada cual hacía sus coladas. Pero, aún así, mis propósitos naufragaron.
De puertas para adentro los armarios se habían llenado de moho; saqué una chaqueta de cuero que parecía un jamón mal curado. En la nevera otro tanto. Las ramas tiesas del tamarindo podrían haberle arrancado un ojo a cualquier vecino con mala suerte que pasara por la acera. Yo no podía quedarme tumbada a la vista de este tipo de cosas.

Por obra de mi hijo Simón la vivienda se ha convertido en un club de amigos y el jardín en una guardería para perros. Me quedé siguiendo con la mirada a una gata con sus dos gatitos cruzando tan panchos por el salón camino de la terraza; Lucas, mi otro hijo, el que ahora vive en Madrid, se arrugó de hombros diciendo que ya se habría corrido la voz de que ahí se podía estar.
Durante el mes de agosto el club se cerró por vacaciones  para dar paso a un hotelito playero. Menos mal que hice  la reserva con la suficiente antelación porque si no me hubiese tocado dormir colgada del algarrobo en una hamaca.

sábado, 10 de septiembre de 2011

Reconocibles asiduos

Miquel Barceló
En ese mar se pierde pie a escasos pasos de donde rompen las olas y en sus playas los granos de arena no alcanzan a quedarse adheridos a los cuerpos de los bañistas. Gozar de estas características es como una señal de identidad entre los veraneantes habituales de esa costa, en contraposición a los de otras.
Mientras aguardo mi tanda en la pescadería noto cierto orgullo de pertenencia en esos hombres que tengo delante en la cola, que en atuendo playero y ducha recién tomada disipan la impaciencia removiendo entre las manos sus atados de llaves en tanto que eligen con la mirada alzada sobre el mostrador las piezas recién llegadas que en cuanto les toque la vez se va a llevar a casa para deleitar a los suyos en la cena.
En honor a mi pasado les dedico estas líneas, que espero no sean las de otro:
          Ellos y ellas son los mismos,
          aunque no sean los de antes,
          reconocibles asiduos,
          en esta plaza, en París, o en Cambridge.